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El año en que la construcción dejó de destruir empleo

El ladrillo se ha convertido en el símbolo de la crisis. El estallido de la burbuja inmobiliaria reflejó como pocos los excesos de un país que viene pagando las consecuencias de la recesión desde finales de 2007. El sector de la construcción ha sufrido como pocos la virulencia de esta depresión económica. En el tercer trimestre de 2007, el mejor momento del mercado laboral español, 2.773.100 personas estaban ocupadas en este sector. Siete años después, a finales de 2014, había 1.030.400 trabajadores en esta rama de actividad. Por el camino casi 1.750.000 personas fueron expulsadas de un sector que se hizo añicos.

La construcción es el sector que registra el mayor descenso anual en la tasa de desempleo, un descenso del 23,36% durante 2014. El desempleo en la industria se reduce un 14,64% y en el sector servicios en 10,7%. En los 12 últimos meses el desempleo ha descendido en los servicios (172.800 parados menos), en la construcción (69.700) y en la industria (36.400). Por el contrario, ha aumentado en la agricultura (24.200 más). Pero en 2014 las cosas han empezado a cambiar. La ocupación subió en la construcción en 40.000 personas, el primer aumento en siete años. También se incrementó en el sector servicios en 344.200 ocupados más, y en la industria (98.000 más). Por el contrario, ha descendido en la agricultura (48.400 menos). Durante el último trimestre, afectado por un fuerte carácter estacional, la ocupación aumentó en la agricultura (62.800 más) sobre todo por las campañas agrícolas de la aceituna en el sur de España. También aumentó la ocupación en el sector industrial (11.700 más) y en la construcción (7.800), sin embargo baja en servicios (17.200 menos) por el fin de la temporada turística.
Respecto a la evolución trimestral, el paro disminuye durante el cuarto trimestre de 2014 en la agricultura (14.100 parados menos). Por el contrario, aumenta en los servicios (35.100 más), en la industria (15.500) y en la construcción (4.900).
VIA@elpais

Vuelta al ladrillo como inversión

Los ahorradores vuelven a confiar en el ladrillo al considerar que los precios del mercado inmobiliario han tocado fondo y que la compra de viviendas es un refugio seguro.
Los pequeños inversores se vuelcan en la compra de pisos
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En el último año, los compradores de pisos que lo hacen como pura inversión y no como usuarios de la vivienda han pasado de representar un 16% a un 28% del total.
Compran pisos situados en el centro de las grandes ciudades, de un valor de entre 50.000 euros y 100.000 euros, y en un 83% de los casos, pagan al contado, según datos de Tecnocasa.
La mayoría de inversores buscan rentabilidades por alquiler de entre un 4% y un 6%. Sin embargo, el director general de Don Piso, Luis Pérez, explica que "existe un inversor más pequeño que sólo está interesado en pisos que le gusten y que está dispuesto a comprar a rentabilidades del 3%".
Además del retorno mensual que generan los pisos, los inversores piensan en la plusvalía que conseguirán cuando se produzca la venta del activo, que en un periodo largo de tiempo y vendiendo en la parte alta del ciclo, puede ser muy importante.
En España, la rentabilidad media ronda el 7%, aunque depende de la tipología de la vivienda, la ciudad y la zona concreta, indica el director del departamento de análisis de Tecnocasa, Lázaro Cubero. En Madrid, la rentabilidad ronda el 7,4% y en Barcelona, está entorno al 6%.
Además del importe de la vivienda, los inversores deben afrontar unos gastos iniciales, derivados de la transacción. El fundador del grupo inmobiliario RTV, especializado en la inversión en el segmento residencial, Vicenç Tur, explica que la compra de una vivienda nueva conlleva gastos de alrededor de un 10% de IVA y de entre un 1% y un 1,5% por actos jurídicos documentados (AJD), notaría y Registro. En el caso de la vivienda de segunda mano, el IVA y el AJD se sustituyen por el ITP (impuesto de transmisiones patrimoniales), que oscila entre el 8% y el 10%, en función de cada comunidad autónoma.
Como gastos posteriores y periódicos de una vivienda que debe asumir el propietario, está el impuesto de bienes inmuebles (IBI), los gastos de comunidad (en el caso de una propiedad horizontal), los seguros y los gastos de mantenimiento ordinario del inmueble, que suelen oscilar entre los 1.500 euros y los 3.000 euros anuales, aunque algunos de ellos se pueden repercutir a los inquilinos.
Si se financian los pisos con créditos hipotecarios, el inversor podrá pagar casi un 80% de la cuota con el alquiler. Aunque en España, la gran mayoría de los inversores (83%) compran sin financiación bancaria.
¿Qué es más rentable, comprar un piso de 100 metros cuadrados o dos pisos de 50 metros cuadrados? La mayoría de los expertos recomiendan dos pisos de 50 metros. A los pequeños inversores les gustan los pisos pequeños: un 26% se decantan por pisos de menos de 50 metros cuadrados y casi el 50% invierten en pisos de entre 50 metros y 100 metros cuadrados.
Desde el punto de vista de la rentabilidad, se recomiendan pisos pequeños y ubicados en zonas turísticas o céntricas. A la hora de vender, en cambio, es más fácil encontrar comprador para un piso de tamaño medio, ya que el producto más demandado es una vivienda de tres habitaciones, mientras que los pisos de 50 metros suelen atraer sólo a inversores y no a usuarios.
El comprador de pisos extranjero, aproximadamente un 15% del total, prefiere los pisos de mayor tamaño. La inmobiliaria Lucas Fox, especializada en compradores extranjeros que buscan viviendas en España, explica que actualmente, los inversores nacionales prefieren pisos de menor valor y los internacionales están comprando las casas más caras, por encima de los 500.000 euros. En este caso, la necesidad de financiación se reduce prácticamente a cero.
Fuentes de Lucas Fox añaden que la mayoría de los inversores particulares extranjeros piden apartamentos o edificios residenciales ubicados en zonas turísticas de las grandes ciudades que requieran una completa rehabilitación. Principalmente, propiedades en las que el inversor pueda aportar un valor añadido mediante una reforma y que, automáticamente, el activo aumente su precio.

Apetito por el ladrillo europeo

El mercado inmobiliario europeo está asistiendo a un giro de 180 grados en las expectativas de inversión. La fotografía a falta de dos meses para acabar 2014 nada tiene que ver con la de 2013.

Tanto ese año como los anteriores desde que empezara la crisis, los fondos de real estate soportaban grandes dificultades para atraer inversores a la región, pero ahora la situación ha dado un vuelco radical.

De la travesía por el desierto se ha pasado a caminar por un auténtico vergel. El apetito de los inversores por el ladrillo europeo se ha disparado, circunstancia que los fondos inmobiliarios con foco en la zona están aprovechando para elevar la captación de recursos hasta cotas precrisis. Así, solo en lo que va de 2014, estos vehículos han recaudado 21.000 millones de euros, la cantidad más alta registrada desde 2007, cuando consiguieron alcanzar en todo el año 23.000 millones, según los datos del servicio de análisis Preqin.

Si los compromisos hasta octubre son comparados con los cosechados en los doce meses de 2013 (11.000 millones), aún parece más extremo el cambio de percepción de los inversores respecto al real estate del Viejo Continente. Es decir, incluso antes de dar por zanjado el año, la recaudación ya casi dobla la del ejercicio anterior.

Ese enorme interés por tomar posiciones en el ladrillo europeo ha contribuido, asimismo, a aumentar significativamente la proporción que el capital atraído por Europa representa dentro del global para inversiones en inmobiliario, propiciando que el 44% de los recursos totales obtenidos en el año estén orientados a la zona, mientras que en 2013 solo un 17% tenía esa vocación.

Con todo, la principal consecuencia del actual éxito en la recaudación es que los fondos de real estate han conseguido hacerse con una capacidad de disparo en Europa nunca vista. Así, el capital disponible para realizar compras en la región ha establecido un nuevo récord histórico en 52.000 millones de euros, un 44% más que lo que albergaban en diciembre del año pasado.

Sesgo oportunista
No todos los fondos concitan, sin embargo, el mismo interés. Los que siguen una estrategia de sesgo oportunista tienen más tirón entre los inversores, ávidos por cazar las gangas que la crisis financiera ha puesto en bandeja. Más de la mitad de la recaudación recabada hasta octubre –unos 12.300 millones de euros– ha ido a parar a vehículos con una pauta de inversión oportunista y distressed.

Eso sí, el repunte de la inversión en el real estate del Viejo Continente no habría sido posible sin el regreso de los grandes fondos estadounidenses. De hecho, el 55% de los recursos captados en 2014 procede de gestoras no europeas, que un año antes solo aportaban un 26% del capital atraído.Entre éstas, Blackstone desempeña un papel protagonista. En marzo anunciaba el cierre de un fondo inmobiliario dotado con 5.100 millones de euros, que ha conseguido el hito de ser el más cuantioso que nunca haya existido para Europa y que es responsable del acelerón del fundraising para ladrillo en el año.

Hace una semana, Iñaki Echave, director general de Blackstone con responsabilidades sobre España y Portugal, apuntaba en unas jornadas sobre capital riesgo que la apuesta de la firma por el inmobiliario europeo es la continuación de la secuencia que comenzó en EEUU, donde la gestora «ha ganado mucho dinero» con la recuperación del ladrillo.

via@expansion.com

El alquiler se convierte en alternativa de inversión

El ladrillo, pecado original que dio carácter local en España a la crisis financiera internacional, parece vivir un paulatino resurgir amplificado por el sonoro desembarco que han venido protagonizando en el último año y medio los grandes fondos de inversión internacionales. Más allá de los ecos de especulación del pasado y de las ventajosas operaciones multimillonarias del presente, el estallido de la burbuja inmobiliaria va dejando paso, sin embargo, a un nuevo modelo de inversión sostenible, la compra de inmuebles para su alquiler, accesible y rentable también para el inversor particular que cuente con fondos para ello.

“Comprar para alquilar es la vía más interesante para el inversor particular”, asume Álvaro Alonso, director de la consultora inmobiliaria Irea. “Pudiendo comprar a precios relativamente bajos, la rentabilidad del mercado del alquiler residencial ha pasado de entre el 2% o 3% de hace unos años al 5%, y lo que realmente lo hace más atractivo es que con la bajada de los tipos y el efecto que tienen sobre los depósitos, los particulares pueden planteárselo como alternativa a estos, a los bonos del Estado o a la renta variable”, expone.

“El ladrillo es ahora muy buena inversión. Hay mucho pequeño y mediano inversor conservador que tenía depósitos, fondos o renta fija y que ahora, que apenas le rentan, está entrando en ladrillo”, confirma Fernando Encinar, jefe del servicio de estudios de Idealista. “Si consigues una vivienda de 100.000 euros y la alquilas a 500 euros al mes tienes una rentabilidad bruta anual del 6%, que quitando gastos se te quedan en el 5%. No es muy alto, pero para un inversor conservador, es muy buena inversión. Renta el doble que un bono”, ilustra.

“Hay mucho producto, muy bueno, y hay capacidad de negociar el precio, sobre todo si pagas en efectivo”, detalla Encinar, exponiendo que la vuelta de la financiación sigue siendo una asignatura pendiente. De hecho, el 83% de las operaciones de compra de inmuebles como inversión que se ha realizado en la primera mitad del año se pagaron en efectivo. Así, lo recoge un reciente informe de Tecnocasa, en el que también se detalla que el 28% de todas las adquisiciones de vivienda tienen como objetivo su puesta en alquiler. Casi una de cada tres. Este tipo de compradores suelen optar por pisos de unos 60 metros cuadrados útiles y un precio medio de 95.000 euros.

A menor precio, sin embargo, también está la posibilidad de optar por un garaje, que puede llegar a rentar un 5,8% en provincias como Almería, aunque se moderan al 4% en el caso de Barcelona, o el 3%, en el de Madrid, según los datos recopilados por Idealista. En un nivel intermedio, dependiendo de su situación y tamaño, se encuentran los locales comerciales, que pueden llegar a rentar un 11,2% en Córdoba y más de un 7% en las dos grandes capitales.

“Ahí hay producto que no ha corregido en precio, como el de los locales que dan a la calle”, apunta Miguel Fuster, director de inversiones de la consultora inmobiliaria CB Richard Ellis, que apunta que hay más atractivo en el segmento de oficinas.

Los analistas coinciden, en todo caso, en que dado el envejecimiento de la población, el nivel de paro, la falta de financiación y la sobreoferta de grandes actores como la banca, el alquiler es hoy por hoy una opción mucho más segura – con una demanda que según Idealista prácticamente se ha duplicado durante la crisis– que la reventa del activo con plusvalías, que puede llevar más tiempo.

Los grandes bancos reducen su exposición al ladrillo

Las grandes entidades financieras han reducido su exposición al sector inmobiliario en más de 5.500 millones de euros en el primer semestre del año. Los esfuerzos por reducir la cartera crediticia vinculada a la construcción han continuado durante la primera mitad del año y dejan un saldo de 40.240millones hasta junio entre los seis mayores bancos del país.
En paralelo a este proceso, las ventas de viviendas adjudicadas en manos de las entidades financieras se han acelerado hasta rozar las 40.000 unidades, aunque el volumen de activos adjudicados sigue en aumento como consecuencia del repunte de la morosidad. Las ventas totales han reportado unos ingresos de 3.995 millones, de acuerdo con los datos publicados por las entidades en su información financiera trimestral.
CaixaBank es la entidad que más créditos a promotores mantiene en su cartera crediticia, por un importe 16.732 millones de euros mientras que los activos adjudicados suman un valor conjunto de 6.747 millones de euros. La reactivación del crédito, sumada a una incipiente recuperación de la demanda inmobiliaria, ha permitido al grupo que preside Isidro Fainé acelerar la enajenación de inmuebles tras la venta de su filial inmobiliaria al fondo TGP.
En todo caso el mayor repunte de operaciones comerciales corresponde al Banco Popular, que se ha desprendido de 3.274 unidades. La entrada en el capital de Aliseda (la sociedad que comercializa los activos adjudicados) de dos fondos estadounidenses se ha traducido en una política más agresiva de venta que le ha procurado unos ingresos de casi 600 millones de euros.
La competencia de Sareb, la entidad que gestiona los activos inmobiliarios de la banca que recibió ayudas públicas, ha obligado a algunas entidades a ofrecer importantes descuentos para reducir su cartera. El Santander, sin embargo, ha optado por mantener una política más conservadora y en el primer semestre del año el número de inmuebles vendidos se ha reducido en un 27%. La entidad presidida por Emilio Botín cuenta con una cartera total de 3.527 millones de euros y dispone aún de 4.876 millones de euros en créditos a promotores. Además, las participaciones en el sector del ladrillo (Metrovacesa y Sareb) ascienden a 1.415 millones.
Otro de los bancos que ha desarrollado una actividad comercial muy intensa ha sido el Sabadell. La integración de la CAM supuso un importante aumento del número de inmuebles y suelos en su balance y ahora es su filial Solvia la que está llevando a cabo las ventas, enfocadas en activos de más de 100.000 euros con financiación del propio banco.
A pesar de que el repunte de la demanda permite vender con menores descuentos, la actividad inmobiliaria sigue siendo el gran lastre en la cuenta de resultados de los bancos. En la primera mitad del año los grandes bancos perdieron 1.800 millones en sus filiales dedicadas a la gestión de estos activos.
Al mismo tiempo, las entidades han continuado aumentando sus provisiones para cubrir el riesgo moroso, que suma 141.325 millones entre Santander, BBVA, CaixaBank, Popular, Sabadell y Bankia. Esta última entidad es la que más tasa de morosidad registró en el segundo trimestre, con un 14%. Del otro lado,Santander es el banco con mayor tasa de cobertura (el nivel de protección que tiene una compañía financiera frente a los créditos dudosos), que se sitúa en el 66,7%.
Además, es el único que ha logrado reducir el volumen de activos adjudicados y sus entradas netas en mora, por importe de 2.535 millones de euros, suponen la cifra más baja desde comienzos de 2008.
via@elmundo

El pinchazo del ladrillo en cifras

Cinco años después, el sector de la construcción acumula casi 1,2 millones de empleos menos y ha visto el cierre de 28.239 empresas.

No es ningún secreto que el sector de las infraestructuras y las licitaciones públicas ha sido el mayor damnificado de la crisis. Pero un repaso a los últimos años y ya con las cifras en la mano, el balance resulta devastador. Si bien es cierto que en los últimos 5 años se han destinado 120.000 millones de euros a obra pública, esta cifra supone casi un 82% menos que en 2008.

Así se desprende del último estudio de Axesor, la primera agencia de rating española, elaborado por su gabinete de Estudios Económicos. Un documento que cifra las consecuencias de este parón en la construcción en lapérdida de 1,17 millones de empleos y el cierre de más de 28.239 empresas. Entre los tres subgrupos en los que se divide el sector -construcción de edificios, actividades de construcción especializada e ingeniería civil- es el primero el registra las peores cifras de facturación con un 49% menos en 2012, seguido por la obra civil con un 46,7% menos el mismo año.

"A lo largo de la crisis muchas empresas del sector de la construcción han encontrado alivio económico y financiero gracias al sector exterior. Más internacionalización, mayor dimensión y acceso a canales de financiación alternativos al bancario marcarán la senda de crecimiento de las empresas del sector en los próximos años, dando tiempo al mercado nacional para volver a contribuir positivamente a sus cifras de negocio", cuenta , Javier Ramos, responsable del gabinete de Estudios Económicos de Axesor.

Razones más que de sobra para el optimismo: "Aunque el sector ha ido perdiendo peso en la economía española, sigue siendo relevante. En 2007, el 36% de las empresas creadas eran constructoras. En 2013 suponían cerca del 25% de las nuevas compañías", explica el informe.

Una de los factores que más ha contribuido a este panorama es el colapso de la licitación pública en España. Por provincias, Cataluña es, con una diferencia sustancial, la comunidad en la que más dinero se ha destinado a las licitaciones para obras de edificación y de ingeniería civil, lo que la ha convertido también en una de las regiones más endeudadas. Andalucía y Madrid son las otras dos comunidades que destacan en estos campos.

Los inversores extranjeros a la caza del ladrillo español: "ahora es el momento, si no vas a perder el tren"


La marca españa inmobiliaria está de moda. al menos para un gran número de inversores que se han reunido hoy en madrid en un foro organizado por global real estate institute (gri), el primero que esta firma realiza en españa. "todo el mundo quiere hablar de españa. hay mucha expectación por el sector inmobiliario", afirman desde una de las firmas de inversión extranjeras presentes en el evento

El ladrillo español centra el debate en los pasillos del hotel wellington de madrid, donde se reúnen 200 de los principales actores del sector –tanto nacionales como internacionales-, que se sinceran sobre el mercado inmobiliario nacional con una sola condición: ‘se dice el pecado, pero no el pecador’. es decir, todos los comentarios son públicos, pero los medios asistentes no pueden revelar quien los ha expresado

Sin embargo, a pesar del furor por comprar en españa, encontrar un punto de equilibrio que contente a compradores y vendedores no resulta tan sencillo.trabas administrativas, falta de información o largo procesos para pujar por los activos son algunos inconvenientes que encuentran los inversores, mientras que los vendedores critican los grandes descuentos que les exigen para cerrar acuerdos

Un inversor internacional ha reconocido a idealista news que ya en los últimos años ha mirado el ladrillo español buscando oportunidades aunque aquellas "incursiones" del pasado no han dado sus frutos. "volvemos a mirar a españa porque creemos que ahora es el momento", aseguran

Pero, ¿por qué españa? en este sentido, el fondo recalca que nuestro país está mucho mejor en comparación con otros que han sufrido con mayor virulencia la crisis económica: "grecia tiene mucha presión de la unión europea para realizar reformas, vender activos, etc. venimos a españa porque creemos que los activos que ahora están a bajos precios se van a revalorizar en el tiempo"

Además, indica que en los últimos dos ejercicios el gobierno ha tomado muchas medidas. aquí destacan la puesta en marcha de sareb. muchos de estos inversores consideran la puesta en marcha del llamado banco malo como un punto de inflexión para el ladrillo

La banca nacional no financia al ladrillo

Algunos de los asistentes recalcaron que otro de los actuales baches para el sector es la falta de bancos dispuestos a financiar. aquí insisten en que el proceso de reestructuración de la banca ha dejado en pie sólo ocho entidades, un número de financiadores que, a su juicio, es escaso y con el handicap adicional de que ya cuentan con mucho ladrillo en sus balances

Precisamente, la banca española ha estado poco representada en el evento, dado que sólo banco sabadell y caixabank figuran en la lista de ponentes. la limitada presencia de entidades nacionales contrastaba con la de bancos extranjeros que confesaron que estudian financiar distintas operaciones de fondos que quieren comprar activos en españa. "estamos en la pista de baile y mantenemos conversaciones", señala el responsable de un banco europeo

Por este motivo, los inversores se muestran convencidos de que la financiación para el sector inmobiliario dará un vuelvo. algo que se empieza a ver en algunos procesos como por ejemplo la refinanciación de deuda de inmobiliaria colonial, donde han entrado las aseguradoras axa y generali en el nuevo préstamo sindicado

No obstante, algunos optan por la prudencia y se preguntan que cuál va a ser la liquidez de españa en los próximos meses. también recalcan que no se percibe perspectivas de mejora del consumo ni que los precios de las viviendas vayan a remontar. "creo que estamos en un periodo de prueba. hace seis meses casi nadie venía a españa, sólo los más valientes. ahora vemos a un grupo de inversores persiguiendo los mismo activos"

Seis consejos que los agentes deben saber para esta primavera

El cambio de estación no es algo banal en el mercado del ladrillo.

El cambio de estación no es algo banal en el mercado del ladrillo… sino la época donde los agentes inmobiliarios deben ser totalmente conscientes de que es cuando se mueven más operaciones. Ahora toca ‘ponerle las pilas’ a los propietarios que quieran vender su casa. Para ello, pueden tomar nota de estos seis consejos sobre el mercado inmobiliario que llegará esta primavera:


1-Es el mejor momento para vender vivienda. La venta de casas había quedado paralizada durante los días invernales, especialmente en las zonas más frías. Durante toda la temporada invernal, se ha formado una demanda embalsada que ha estado a la esperando a que mejorara el tiempo para lanzarse a la ‘caza’ de su vivienda. Además, el Euríbor actualmente está en mínimos históricos, por eso, muchos compradores piensan que ahora es el momento.


2-La cifras históricas dicen que cuando más se vende es en primavera. El 60% de todas las operaciones de compraventa de casas durante todo 2014 se cerrarán entre mayo y agosto. Los vendedores que pongan su vivienda en el mercado desde el principio de la temporada tendrán más oportunidades para captar la atención de los potenciales compradores antes de que llegue septiembre.

3-Fijar bien el precio de venta. El valor de venta es uno de los factores más importantes para conseguir vender. Con un mercado inmobiliario a la baja, la mejor forma de fijar un precio adecuado es consultar el coste al que se han vendido las últimas casas similares a la nuestra en la misma zona y con confiar en la experiencia de nuestro agente inmobiliario. Hay que tener en cuenta que siempre será preferible vender al mismo precio de una casa que se vendió hace dos meses como máximo que otra que se vendió hace seis.


4-Ya no hay ‘guerras’ de ofertas de precios. Las ofertas y contraofertas en el mercado fueron más frecuentes durante el verano de 2013, pero precisamente ahora con la bajada generalizada de precios, están de ‘capa caída’. Por eso, ahora los potenciales tienen menos opciones con las que comparar y hay menos competencia.

5-Colgar los pisos los meses previos. La primavera equivale a entrar en temporada alta de ventas, por eso, los vendedores que no se anuncien ni se muevan pronto, más tarde tendrá que competir con todas las casas que estén en el mercado en mayo y junio. Mientras se cuelgue en los meses previos a la primavera, cada casa conseguirá su momento de protagonismo, más que cuando el mercado se llene ofertas.

6-Hacer que nuestra casa llame la atención en Internet y en los smartphones… En esta nueva era de la tecnología, un enorme porcentaje de compradores usa el móvil para buscar su futura vivienda. Y se espera que este aumente en los próximos años. Por eso, hay que emplearse en que nuestro anuncio destaque desde estos dispositivos a través de excelentes fotografías y una descripción acertada. Aunque anunciemos una casa perfecta, si presenta una imagen mediocre y pobre, será descartada rápidamente.

La comunidad china aumenta su interés en España

El multimillonario chino, Wang Jianli, acaba de adquirir el Edificio España, en pleno centro de la Madrid


Desde hace diez años la tienda de ultramarinos del barrio la regenta una familia china. Pasan allí 24 horas al día. Con suerte algún martes a medianoche se les puede encontrar en el local matando las horas viendo una serie en el ordenador portátil. Otra familia asiática regenta el todo a 100 de y se rumorea que también quieren comprar la tienda de deportes de la esquina. Un amigo hotelero cuenta que ha recibido varias ofertas por sus hoteles de la capital y la inmobiliaria de la esquina acaba de vender una de sus propiedades a miembros de esta comunidad. La escena se fotocopia en medio país.
Esta semana Ignacio González entregó las llaves del emblemático Edificio España al magnate chino Wang Jianli, propietario de la mayor fortuna del país asiático según la revista Forbes. A escasos metros, cruzando la Plaza de España, se encuentra la calle Leganitos, el «China Town» madrileño, con 18 comercios chinos en apenas 300 metros. Peluquerías, librerías e incluso una autoescuela solo para chinos.
En 2013 la comunidad china adquirió un total de 1.293 viviendas, un 15% más que en 2011, concentradas fundamentalmente en las grandes ciudades, Madrid (32%) y Barcelona (23%), según datos del Registro de la Propiedad.
«España es un país que gusta mucho a los chinos. En la última década se han abierto alrededor de 25.000 negocios chinos en España», considera Javier Junquera, Presidente del Grupo Orient, el primer grupo empresarial español especializado en prestar servicios a la comunidad china residente en España.
Además, los chinos compraron 254 locales comerciales en 2013, un 18,6% menos que hace dos años. «También han sufrido los efectos de la crisis», explica Junquera. Lo que no quita que «ahora empiecen a ver a España como una oportunidad».

Telecomunicaciones, turismo y ladrillo

Hace tiempo que los intereses de esta comunidad sobrepasaron con creces el nivel de la tienda de ultramarinos. El Grupo Orient observa que los nuevos empresarios chinos están enfocando sus negocios hacia las nuevas tecnologías y las inversiones financieras e inmobiliarias. «Ahora hay más dinero en China y por lo tanto es más rentable exportar que importar», valora Junquera. Además, en su opinión, las últimas medidas tomadas por el Gobierno, como la nueva ley de emprendedores «llamarán más la atención de la comunidad china sobre España».
La Ley de Apoyo al Emprendedor -más conocida como la Ley de Emprendedores-, que el Gobierno aprobó el pasado mes de septiembre, establece que todo aquel extranjero que invierta más de medio millón de euros en un inmueble tendrá derecho a un permiso de residencia de entre uno y dos años, prorrogable si se acreditan nuevas inversiones. Una norma que en palabras de Weidong Xie, vicepresidente de la Asociación de Integración de Inmigración en España, los inversores chinos han esperado "con mucha atención y mucha paciencia".
Por otra parte, fuentes del sector hotelero confirman que en los últimos meses han asistido a un creciente interés de magnates del país asiático por adquirir propiedades en las islas y en la capital.
Y sobre todo en el mundo de las telecomunicaciones el gigante asiático se está haciendo extraordinariamente fuerte en nuestro país gracias al desembarco de compañías como Huawei o Lenovo. El consejero delegado de Huawei para España y Portugal, Walter Ji, indicaba hace unos meses que la firma china cerraría 2013 con entre 1 y 1,2 millones de «smartphones» vendidos en España. Ji subrayó la «importancia» de España como un mercado «clave».

Esfuerzo y raza

Influido por la filosofía confuciana, el oriental vive para trabajar a diferencia del occidental, que trabaja para vivir. El esfuerzo y la ambición son claves en el espíritu empresarial oriental.
«Los empresarios chinos aspiran a mejorar su posición económica y para ello están dispuestos a dedicar el tiempo y sacrificio que sea necesario», explica Amadeo Jensana, director de Economía y empresa de Casa Asia. «Un ciudadano chino prefiere estar 10 años sin vacaciones y en cambio tener un buen coche de alta gama», añade Junquera.
Para muchos expertos esta actitud responde a la idea de recuperar el prestigio y el orgullo que el país perdió durante gran parte del siglo XIX y XX. «Aspiran a convertirse en la principal potencia económica en el siglo XXI», precisa Jensana.
La comunidad se ha dotado de una red de interrelaciones que le permite funcionar sin usar los cauces que utiliza el resto de la sociedad. Rara vez un chino acudirá a un banco a pedir un préstamo.Cuenta con el «guanxi», un sistema de préstamo entre amigos y parientes del país. «El grupo se ayuda mucho a sí mismo y los familiares y amigos apoyan las nuevas iniciativas empresariales. Es como una cadena de favores», aclara el Presidente del Grupo Orient.
A diferencia de la hipoteca bancaria, el "guanxi" carece de intereses y no pide más garantía que la palabra del deudor, ya que el oriental no concibe el impago. «Perder la cara es lo peor que te puede pasar entre la comunidad china, es una desgracia para toda tu familia», replica Junquera.
VIA@abc

España, segundo destino de los fondos para invertir en ladrillo a nivel mundial

España es el segundo país con mejores oportunidades de inversión inmobiliaria para los fondos. así se desprende del estudio kpmg real estate invest survey, elaborado con opiniones de directivos de medio centenar de fondos que invierten en el mercado europeo. el 71% de los encuestados ven a alemania como el principal destino más interesante para invertir, seguido de españa (45%), reino unido (42%) y francia (29%). oficinas y centros comerciales son los inmuebles más demandados

A juicio de los inversores encuestados, españa se une así al grupo de países más importantes a nivel europeo. javier lópez torres, socio responsable de real estate de kpmg en españa, asegura que “la mayor estabilidad económica, la mejora en el acceso a la financiación y el desarrollo del mercado de capitales han creado las condiciones óptimas para que los inversores recuperen la confianza en el sector inmobiliario y tomen decisiones para asegurar retornos”



"Es un momento óptimo para que los inversores diversifiquen el portfolio con activos inmobiliarios y reduzcan su exposición a las carteras tradicionales que solo comprenden bonos y acciones", explica borja goday, director de corporate finance para real estate de kpmg en España.

Entre las conclusiones que se desprenden del informe, destacan:

- Los inversores son optimistas con respecto a aumentar su exposición a activos inmobiliarios y el 81% muestra su interés en hacerlo. esta tendencia se verá respaldada por el aumento de la estabilidad económica y el acceso a financiación, impulsadas por la mejora del mercado de capitales. como prueba de ello, el 90% de los participantes coincide en que los mercados europeos más importantes continuarán siendo focos de inversión en los próximos cinco años.

- Los inversores están ahora más dispuestos a aprovechar al máximo los activos infravalorados o distressed, a medida que se restablece la confianza en la economía global. el 42% de participantes se está centrando en estrategias oportunistas como la mejor oportunidad para invertir, en comparación con el 32% que afirmaba lo mismo el año pasado.

- Sobre el tipo de activos en los que están interesados, el espectro ha crecido si bien las oficinas continúan siendo la tipología más demandada. el 81% de los inversores lo considera como la primera opción a la hora de invertir.




Una de cada cuatro nuevas empresas creadas en España está vinculada al ladrillo


El estallido de la burbuja inmobiliaria se ha llevado por delante a 13.000 empresas del sector inmobiliario y de la construcción y más de un millón de puestos de trabajo vinculados, directa o indirectamente, a estas dos actividades.

Han sido seis años de larga travesía por el desierto y de una auténtica sangría que ha dejado muchos cadáveres en la cuneta. Sin embargo, el tímido despegue que comienza a percibirse en la economía española en general y el renovado interés por el mercado inmobiliario español se ha trasladado al ámbito empresarial, siendo especialmente llamativo en las actividades inmobiliarias que, a pesar de la crisis, quiebras y concursos de acreedores, siguen jugando un papel muy importante dentro del tejido empresarial español.

Durante el mes de febrero se crearon en España 9.182 sociedades, de las cuales, 2.191 pertenecían al sector inmobiliario o de la construcción, según los datos recopilados por el Gabinete de Estudios Económicos de Axesor, es decir, el 23,85% del total o una de cada cuatro, un porcentaje y unas cifras en las que se lleva moviendo el sector desde hace seis años. Lo mismo sucede al echar un vistazo a las cifras acumuladas desde que comenzó el año. De las 17.169 sociedades constituidas en España entre enero y febrero de 2014, el 24,21%, o lo que es lo mismo, 4.159 fueron altas relacionadas con estos dos sectores.

No dejan de ser datos llamativos. Especialmente si tenemos en cuenta quedurante 2013 se produjeron en España nueve quiebras diarias de constructoras o inmobiliarias, según el Baremo Concursal de la consultora PwC. Cifras alarmantes si bien es cierto que, en la recta final de 2014 ya mostraban una ligera caída en los concursos de acreedores presentados por compañías relacionadas con estas actividades.

Entre las razones que explican este aparente resurgir del sector, Axesor destaca, precisamente, los movimientos empresariales relacionados con insolvencias que llevan a abrir una nueva sociedad bajo otro nombre y otros administradores para continuar la actividad y, por otra parte, el hecho de que se trata de un sector muy amplio con un gran número de empresas dedicadas a actividades muy especializadas, como instalación eléctrica, fontanería o acristalamiento entre otras, que pueden seguir prestante servicios a pesar de la caída general del boom inmobiliario. Asimismo, la firma destaca la capacidad de estos dos sectores para generar demanda en el extranjero y su calidad de bien y servicio exportable.

Un pequeño ejemplo de estas cifras son las agencias inmobiliarias que está experimentando un nuevo auge empresarial. En el último año ha pasado de contar con 17 enseñas y 938 establecimientos, a 20 y más de 1.000. Y también han pasado de generar 3.000 empleos directos a casi 4.300 y de requerir una inversión mínima de 29 a 31 millones de euros, según datos de Tormo Franchise Consulting.

También destaca el ladrillo en cuanto a la aportación de capital para la puesta en marcha de estos negocios. Así, en febrero se aportaron 86,79 millones de euros en actividades inmobiliarias y 58,27 millones en construcción, en total, 145 millones de euros que representan todo el dinero aportado para la constitución de nuevas sociedades que no fue absorbido por el sector financiero. Y ello a pesar de que ambos sectores sufrieron descensos significativos en el volumen de capital suscrito con una caída del 56,56% en el caso de las inmobiliarias y un 7,15% para la construcción
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Los emprendedores vuelven a interesarse por el sector inmobiliario

Tras cinco años de resultados lastrados por la crisis del ladrillo, la cadena Alfa Inmobiliaria vuelve a atender a empresarios interesados en reincorporarse al sector. Se trata básicamente, afirma la compañía, de franquiciados que abandonaron la red en los peores años de la recesión y que ahora detectan nuevas oportunidades.

Los emprendedores vuelven a
interesarse por el sector inmobiliario
“En cualquier caso, afirma Jesús Duque, vicepresidente de la compañía, el perfil de quien se acerca actualmente al sector ha cambiado notablemente”. En primer lugar, afirma, se trata de profesionales con un profundo conocimiento de la actividad, que en muchos casos han buscado nuevas opciones laborales pero que han mantenido su red de contactos a la espera de que la situación se normalizara. En muchos casos, se trata de asesores inmobiliarios con clientes con un perfil conservador y patrimonial que buscan inmuebles capaces de aportar rentas.

La segunda característica es que vuelven al sector los profesionales más formados y competitivos del sector, que conocen perfectamente el producto que se vende en su zona de actuación, con dotes comerciales y capaces de ofrecer un servicio que integre el asesoramiento jurídico en las operaciones, ya sean de venta o alquiler.

“El sector inmobiliario antes o después se recuperará y, al igual que lo están haciendo las grandes fortunas y fondos de inversión, los activos inmobiliarios volverán a recuperar su valor, y el pequeño empresario y el emprendedor es consciente de ello”, concluye Duque.

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Los ricos vuelven al ladrillo

Las grandes fortunas siguen la estela de Amancio Ortega, el nuevo zar del mercado inmobiliario de lujo. El metro cuadrado en las 'millas de oro' empieza a subir

Amancio Ortega no solo marca el rumbo en la moda. También domina desde hace años la 'pasarela inmobiliaria'. Pero pocos pueden seguirle. ¿Quién tiene capacidad para competir con el tercer hombre más rico del mundo? A finales de diciembre, el dueño de Inditex volvió a romper todas las expectativas al desembolsar 480 millones de euros por Devonshire House, uno de los edificios más emblemáticos y cotizados del West End londinense. Apenas año y medio antes, ya había comprado otro inmueble junto a Oxford Street por 192 millones. El magnate gallego acumula una impresionante cartera de edificios repartidos en zonas 'prime' (exclusivas) en Nueva York (Park Avenue), París (Campos Elíseos), Roma, Berlín, Chicago... que le convierten en el nuevo zar del ladrillo. A través de Pontegadea, su división inmobiliaria, ha invertido en la última década 7.000 millones de euros por las mejores urbes de todo el mundo. Y siempre sin comprar ni un solo piso.

Pero también en España. Ya es el mayor inversor individual con la cuarta parte de su fortuna colocada en edificios de 'luxe'. No se conformó con ser el casero de las principales sedes de Emilio Botín (Banco de Santander) o coronar su 'ajuar' inmobiliario cuando se gastó otros 400 millones en comprar la Torre Picasso de Madrid. «Desde hace un par de años, grandes fortunas se están posicionando en activos muy especiales y singulares que se van a revalorizar a corto plazo. Es el momento de los que tienen liquidez», explica Manuel Gandarias, director del gabinete de estudios de la gestora pisos.com.


Aplican un modelo muy alejado de aquellos especuladores que levantaron sus imperios con recalificaciones de suelo y ventas destinadas al mercado familiar. Aunque los 'tentáculos' de Amancio alcanzan otras piezas, en especial hoteles, sus asesores gestionan edificios de oficinas, con niveles de ocupación superiores al 90% y con grandes clientes corporativos o comercios muy representativos. Entre ellos, sus propias cadenas de tiendas, que ven así revalorizado su valor patrimonial. Son operaciones que se pagan a tocateja. Pero con ingresos de retorno rápido, seguros y muy rentables. Fuentes del sector calculan que, solo en alquileres, Pontegadea ingresa 300 millones al año, una cifra similar a las plusvalías que le generan sus tiendas de ropa.


Esta voracidad del 'rey del textil' ha puesto las pilas al resto. Mientras cientos de miles de viviendas acabadas languidecen sin comprador en la costa, «España ha tocado suelo en las zonas nobles de las grandes ciudades, que volverán a ser una oportunidad de inversión atractiva este mismo año», anuncian desde el Equipo de Análisis de Bankinter.

La consultora CBRE, líder en el mercado de asesoramiento inmobiliario, lo tiene aún más claro. «Cuando la cosa empiece a repuntar, el retorno anual (incremento del valor) se situará entre el 7% y el 10%», anuncia su director de Inversión Institucional y Cross Border, Mikel Marco-Gardoqui. Solo en lo que va de año, la gestión de inmuebles en Madrid, Barcelona y, en menor nivel, Bilbao o Valencia, alcanzan los mil millones de euros, casi el 20% de los 5.000 millones que se movieron en 2013.

Fichajes

Por eso, después de un lustro huyendo del apestado ladrillo, las grandes fortunas españolas han dado órdenes a sus ojeadores para que sigan la estela de Ortega. Tratan de adelantarse al previsible aterrizaje de los 'fondos buitre', que llevan un tiempo sobrevolando sobre el regreso a la tranquilidad de la economía española. «Los mercados inmobiliarios de Europa hicieron el ajuste mucho antes que España y ya han recuperado los precios de 2007 e incluso han subido, lo que hace que sea muy difícil entrar», recuerda Marco-Gardoqui. Sin embargo «España ha sido el país en acometer la mayor corrección de precios de la UE, con recortes (bajadas de precios) de hasta el 65%», completa su colega Humphrey White, director en España del área empresarial de Knight Frank, la mayor inmobiliaria del mundo.

En nuestro país no son tantos los que pueden disponer de liquidez económica para refugiarse en esta clase de patrimonio. Las principales inmobiliarias nacionales consultadas sitúan la horquilla entre «30 y 50 'family offices' (plataformas de inversión de grandes familias)», que están sondeando a propietarios de grandes edificios necesitados de liquidez y, por tanto, dispuestos a vender a precios baratos. Una búsqueda que encuentra sus mejores piezas en los edificios singulares de las entidades financieras, que suelen negociarse bajo la fórmula del 'sale and leseabank' (venta pero con alquiler y opción de recompra).

En este mundo funcionan los fichajes al mejor estilo futbolístico. El auditor Julio Díaz-Freijo, verdadero constructor de la exclusiva cartera de Amancio Ortega durante una década, trabaja ahora por libre para Francisco Montoro Muñoz, dueño de GMP y una de las familias que mejor ha sobrevivido a la crisis, después de quedarse en sus inicios con la Torre Azca y otros tres edificios del BBVA a cambio de unos terrenos en la periferia madrileña.

Juan Abelló es otro de los grandes inversores españoles de los últimos 30 años. Su cartera de activos Torreal se había centrado hasta ahora en los vinos, el textil, la automoción o la tecnología. El mayor coleccionista privado de arte de España es también una gran escopeta (afición que ha compartido muchas veces con el Rey) que no suele fallar. Ahora ha puesto el punto de mira en el 'buen ladrillo', escaldado de la exposición de su dinero en anteriores inversiones. Por ejemplo, los 100 millones que acaba de perder tras liquidar su participación en Sacyr (la misma que ahora ha pegado un subidón en Bolsa al zanjar el conflicto en las obras del Canal de Panamá). Los grandes 'brokers' anuncian sus movimientos en breve.

Otras 'family offices' también se están moviendo. La saga de los Reyzabal, antiguos dueños de Torre Picasso y el edificio Windsor -destruido por las llamas-, han hecho compras como la sede de Uralita (cerca de 50 millones de euros). Y el triunvirato familiar Carbó, Botet y Elías (fundadores de la cadena de supermercados Caprabo) se ha gastado 30 millones en lo mejor de Las Ramblas barcelonesas. Pero es quizás Isak Andic, propietario de la cadena Mango, el mejor heredero del 'modelo Ortega', aunque a distancia sideral. Con similar apetito comprador, aunque menos 'cash', en apenas dos meses se ha hecho con propiedades de lujo en Madrid (calles Serrano, Orense y Palacio de la Música), Barcelona y Bilbao (sede de la BBK en Gran Vía).

Los analistas estiman que americanos, asiáticos e incluso latinoamericanos están dispuestos a gastarse 14.000 millones en España este año. Está por ver qué trozo del pastel son capaces de arañar los españoles. La carrera ya ha empezado.

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Los ricos vuelven al ladrillo

No sólo los fondos buitre que invierten en activos de Sareb o los multimillonarios españoles que figuran en la lista forbes, comoAmancio Ortega (puesto número 3) o Juan Miguel Villar Mir (831), han vuelto a apostar por el sector inmobiliario español.Después de más de cinco años esquivando el ladrillo, las grandes fortunas anónimas del país han dado el mandato a sus gestores de patrimonio para que empiecen a buscar inmuebles atractivos con el fin de reconstruir sus carteras inmobiliarias.

«Desde hace unos meses, no llega al año, nuestros clientes están mostrando interés por comprar activos inmobiliarios.Se trata de grandes patrimonios españoles y extranjeros, de Europa y Latinoamérica, que consideran que es buen momento para entrar en el sector tras la corrección de precios de los últimos años. Hay mucho interés, pero todavía no se están cerrando operaciones de forma masiva», explica el director general de la entidad de banca privada para altos patrimonios Banco Alcalá,Santiago Churruca.




Si hace tan sólo dos años, estas fortunas sólo se interesaban de manera puntual por activos en el Paseo de Gracia (Barcelona) o en el Paseo de la Castellana (Madrid), en los últimos seis meses, el sentimiento del mercado ha cambiado y ahora también buscan edificios de oficinas, locales comerciales y viviendas en zonas prime o incluso algunos activos más complejos, como grandes superficies, ante la esperada mejora del consumo. Incluso hay quienes están invirtiendo en fincas de recreo para su disfrute personal ahora que los precios son atractivos. Eso sí, las grandes fortunas siguen esquivando activos de mayor riesgo, como el suelo o las naves industriales.

«Hace un año y medio las oficinas familiares de las grandes fortunas no se planteaban este tipo de inversiones y ahora están recibiendo órdenes importantes para empezar a construir carteras inmobiliarias en España», señala el socio y director general de Arcano Wealth Advisors, Íñigo Susaeta, que asesora a grandes patrimonios y cree que «el sector inmobiliario ha tocado fondo y se va a producir una marea de inversores hacia real estate».

«Cada 'family office' sigue su estrategia y el espectro de sus inversiones en el sector es muy heterogéneo.Pero, hay un optimismo sobre el futuro que hace un año y medio no existía porque había cierta inquietud sobre la evolución económica del país y cómo iba a afectar al sector inmobiliario», reconoce el director general ejecutivo de Aguirre Newman, Jaime Pascual-Sanchiz.

El optimismo con el que los grandes inversores se están manejando en el sector contrasta con el pesimismo del comprador medio, que acuciado por las consecuencias del paro y la devaluación salarial no acaba de encontrar el momento para estudiar la compra de una vivienda.

Divergencias y expectativas 

En este contexto, el problema que viene planteándose desde la segunda mitad de 2013 es que las inversiones de los patrimonios españoles y extranjeros en el ladrillo están provocando una «divergencia de expectativas» que podría frenar el ajuste que debe seguir produciéndose, afirma José García Montalvo, catedrático de Economía de Universitat Pompeu Fabra. Es decir, que los vendedores que podían haber ajustado todavía más los precios se muestran ahora más reacios a hacerlo, al calor del interés de estos inversores que se refleja en los medios de comunicación. «Los precios no han llegado todavía adonde tienen que llegar», advierte, y calcula que «todavía le queda un 15%, más o menos».

En otros mercados en los que estalló la burbuja inmobiliaria, como el estadounidense o el irlandés, los precios de las viviendas ya están de nuevo en alza. En concreto, en EEUU los precios vuelven a crecer en torno a un 13% y en la rescatada Irlanda lo hacen casi un 6%. «Pero es que los precios en EEUU y en Irlanda cayeron mucho más de lo que lo han hecho en España», señala García Montalvo, para quien hablar de recuperación del sector es todavía prematuro. «Un espejismo», sentencia.

Por su parte, el presidente de la Asociación Empresarial de Gestión Inmobiliaria (Aegi), Rafael Rodríguez, advierte signos de mejora en zonas muy concretas de España, como Barcelona o la costa Mediterránea, pero de la mano de extranjeros -especialmente chinos y rusos- cuya inversión en nuestro país, atraídos por el buen tiempo y los precios bajos, no paró de crecer en todo 2013. «Es una gota de agua en un océano entero que es España», apunta.

Los datos avalan su teoría. En el tercer trimestre, por ejemplo, el peso del comprador extranjero de vivienda alcanzó el 15,6% del total, según datos del Instituto Nacional de Estadística, y prácticamente doblaba su magnitud del primer trimestre (8,6%). Pero el grueso del sector no acaba de remontar. En noviembre de 2013, último mes del que hay datos, la compraventa de viviendas cayó un 15,9% respecto al año anterior, con 21.847 operaciones, alcanzando la segunda cifra más baja de toda la serie histórica, iniciada en 2007.

Auge del crédito

Para Rodríguez, 2014 no va a ser el año de la recuperación del sector inmobiliario, pero tampoco un ejercicio especialmente malo. «Más bien, de transición», precisa. Y es que el presidente de la patronal confía en que en 2015 mejore el horizonte, de la mano de un auge del crédito bancario. Y es que sin crédito no hay esperanza. Pero ya se empiezan a ver anuncios de hipotecas en televisión y se están ofreciendo, «por primera vez» desde que estalló la burbuja «productos interesantes», apunta José Luis Ruiz Bartolomé, especialista en valoración inmobiliaria y autor del libro Adiós, Ladrillo, adiós.

«Los servicios de estudios de los grandes bancos (BBVA, Sabadell) avanzan que para este año ya habrá crédito nuevo. No parece que vaya a ser algo inminente, a la vista de las pobres cifras de hipotecas, pero es probable que para la segunda mitad del año veamos ya crecimientos interanuales», puntualiza. Ese crecimiento estará alimentado con el cambio de percepción que se ha producido sobre España.

Este punto de inflexión es el que las fortunas del país quieren aprovechar para tomar posiciones y sacar el máximo partido a la recuperación del ladrillo. Tradicionalmente, los altos patrimonios españoles han ocupado buena parte de sus carteras de inversión con activos inmobiliarios y no parece que tras esta crisis, estén dispuestos a abandonar este negocio que durante años fue muy rentable.

«En España, las carteras inmobiliarias tenían un peso superior al de la media europea. Sería deseable que en el futuro ese porcentaje se ajuste y sea más racional para evitar que una exposición tan alta a un sector cíclico vuelva a dañar sus patrimonios.Pero todavía no es posible saberlo porque estamos ante el inicio de la vuelta al real estate», afirma el socio director de Arcano.

Ese apetito por invertir en ladrillo, está animando a los gestores patrimoniales a idear productos financieros a medida de la demanda. «Además de la compra de activos, vamos a ofrecer la posibilidad de invertir con una exposición indirecta a través de fondos inmobiliarios que siguen el modelo del 'private equity' y permiten participar en proyectos con una inversión mínima de 150.000 euros y unas rentabilidades de entre el 10 y 20%», asegura el director general de Banco Alcalá.

Otras firmas, como Aguirre Newman, han lanzado fondos de fondos para las fortunas que quieren invertir fuera del país. «Los altos patrimonios medios han tenido dificultades para invertir fuera de España y se han equivocado en muchas decisiones. Para evitar esto, estos vehículos profesionalizados ofrecen la posibilidad de invertir con diversificación y el asesoramiento de un equipo local», explicaPascual-Sanchiz.

Mientras, las Sociedades Cotizadas Anónimas de Inversión en el Mercado Inmobiliario (Socimis) que acaban de aterrizar en España se perfilan como otra alternativa que podría tener éxito en el futuro.



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