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Renta 2014: novedades a tener en cuenta

Ya está en marcha la nueva campaña de la Renta 2014. La reforma fiscal, aprobada el pasado mes de junio, supone que este sea el último año de alguno de los beneficios fiscales que existían hasta este momento y la modificación de otros puntos importantes en materia de vivienda, pero ¿qué cuáles son las novedades para en la declaración de la Renta de este año?
 - Deducción por compra de vivienda habitual
Este ejercicio de 2014 viene marcado por el fin de las deducciones por compra de vivienda. Así, aquellos que adquirieron vivienda o realizaron algún pago para su construcción antes del 1 de enero de 2013 tienen derecho a deducirse, en 2014 y años posteriores (siempre que lo hiciesen en 2012 o anteriores), hasta el 15% de las cantidades invertidas hasta un límite de 9.040 euros.
País Vasco y Navarra, al tener su propio IRPF, continúan manteniendo la deducción por vivienda habitual con posterioridad a enero de 2013.
Además, los contribuyentes que hayan realizado obras para la ampliación de la superficie habitable de la vivienda habitual, para su rehabilitación o la adaptación para personas discapacitadas pueden seguir beneficiándose de la deducción, siempre y cuando las reformas estén finalizadas antes del 1 de enero de 2017. En este caso, la desgravación también será del 15% hasta los 9.040 euros para la ampliación y rehabilitación, si bien en el caso de la adaptación el porcentaje puede llegar al 20% (25% en el caso de Cataluña) hasta un máximo de 12.080 euros.
Todos aquellos que compraron con fecha posterior al 1 de enero de 2013 no tienen derecho a la desgravación estatal.
 - Deducción por alquiler de vivienda habitual
En 2014 se mantiene la deducción estatal por alquiler de vivienda habitual, y aquellos con contratos firmados durante ese año o años anteriores se podrán seguir desgravando el 10,05% de la renta del alquiler anual, siempre que su base imponible sea inferior a 17.707,2 euros; a partir de esa cifra, el porcentaje de beneficio fiscal se reduce, hasta desaparecer, a partir de los 24.107,20 euros de base imponible.
Tras la reforma fiscal, los contratos de alquiler iniciados a partir del 1 de enero de 2015 ya no podrán beneficiarse de esta ventaja fiscal.
En cuanto a los propietarios, estos podrán deducirse hasta el 60% de los rendimientos netos obtenidos y hasta el 100% si el arrendatario tiene entre 18 y 30 años o si este tiene hasta 35 años y un contrato anterior al 1 de enero de 2011. Para los contratos que se firmen ya este año, en la declaración de 2015, los propietarios solo podrán deducirse el 60% de los rendimientos, sea cual sea la edad del inquilino.
Además, el casero puede deducirse también otros gastos vinculados al alquiler del inmueble como el pago de la comunidad y los gastos de mantenimiento o reparaciones. Si los gastos superasen las rentas recibidas, el exceso se puede deducir durante los 4 años siguientes.
precio vivienda
- Tributación de las ganancias o pérdidas patrimoniales
Otra de las medidas resultantes tras la reforma fiscal atañe a los coeficientes de abatimiento y corrección monetaria, que permiten la rebaja de la tributación de las plusvalías obtenidas por la venta de una vivienda. Aunque este año se mantienen como hasta el momento, a partir de 2015, los coeficientes se aplicarán solo hasta un importe total de 400.000 euros y a la parte proporcional de la ganancia obtenida hasta el 20 de enero de 2006.
Como hasta ahora, aquellos que vendan su vivienda habitual y reinviertan el dinero en la adquisición de otra están exentos de tributación. Además, a partir de 2015, los mayores de 65 años estarán eximidos de tributar por las plusvalías conseguidas por la venta de la vivienda habitual, si destinan el importe total obtenido a la creación de una renta vitalicia asegurada, con un límite de 240.000 euros y en un plazo de seis meses.
La supresión de los coeficientes de actualización monetaria, un beneficio fiscal que en la actualidad se aplica a todos los contribuyentes que hayan obtenido plusvalías inmobiliarias, resulta un aumento de la carga fiscal muy importante, sobre todo para los que adquirieron su casa a partir de 1995 y, por lo tanto, no tienen derecho a aplicar los coeficientes de abatimiento.
Decir que, desde 2013, las plusvalías obtenidas como consecuencia de transmisiones patrimoniales en un plazo inferior a un año tributan en la base general con tipos que van desde el 23,95% al 56%, según la Comunidad Autónoma. Sin embargo, si la transmisión se efectúa después de un año de la adquisición del bien, tributa en la base del ahorro a tipos fijos del 21% para plusvalías inferiores a 6.000 euros, del 25% para las que se encuentren entre los 6.000 euros y los 24.000 euros, y del 27% para las superiores a 24.000 euros.
A partir de 2015, las plusvalías generadas en menos de un año tributarán en la base del ahorro. Además, la reforma disminuirá el gravamen del ahorro, situando sus tipos en 2015 en el 20, 22 y 24% y en 2016 en el 19, 21 y 23%, por lo que, si se quisiera vender un bien determinado con menos de un año de posesión, es preferible esperar al año que viene y así tributar a un tipo fijo y más bajo, a menos que el resto de sus rentas sean bajas y le pudiera convenir tributar en la base general y no del ahorro.
Además, desde el año pasado, las pérdidas patrimoniales o los rendimientos negativos de capital inmobiliario de fondos de inversión, acciones o derivados financieros, como las preferentes o la deuda subordinada, pueden compensar con las ganancias patrimoniales obtenidas. Esta compensación será del 10% en 2015 e irá subiendo de manera progresiva hasta el 25% en 2018.
 - Dación en pago, exenta de impuestos
Las ganancias patrimoniales obtenidas por la transmisión de vivienda habitual del deudor o del garante del deudor, siempre que la transmisión se haya realizado por dación en pago o enejecución hipotecaria judicial o notarial, están exentas de pago de impuestos desde enero de 2014 y ejercicios anteriores no prescritos hasta 2010. Así, en cualquiera de estos dos casos, no habrá que pagar impuestos por el beneficio fiscal resultante de la supresión de la deuda hipotecaria.
Para ejecutar la cancelación, las deudas deben tenerse con una entidad de crédito y el propietario de la vivienda no debe disponer de otros bienes para satisfacer el pago de toda la deuda.
 Otras medidas importantes y novedosas en esta campaña de la Renta 2014 son, por ejemplo, la exención de impuestos de aquellos trabajadores que se encuentran desplazados por sus empresas en el extranjero, con un límite máximo de 60.100 euros anuales; la deducción del 20% de la inversión realizada en cuota del IRPF a aquellos que hayanaportado capital para el inicio de una actividad, hasta una base máxima de 50.000 euros; la deducción del 15% de las aportaciones realizadas por emprendedores para la creación de una Sociedad Limitada Nueva Empresa en 2014, hasta los 9.000 euros anuales, y la ampliación, en los ejercicios fiscales de 2012, 2013 y 2014, de los tipos del Impuesto sobre la Renta desde 0,7 a 0,75 puntos porcentuales adicionales para los planes de pensiones, en función de los ingresos.

Los ricos vuelven al ladrillo

No sólo los fondos buitre que invierten en activos de Sareb o los multimillonarios españoles que figuran en la lista forbes, comoAmancio Ortega (puesto número 3) o Juan Miguel Villar Mir (831), han vuelto a apostar por el sector inmobiliario español.Después de más de cinco años esquivando el ladrillo, las grandes fortunas anónimas del país han dado el mandato a sus gestores de patrimonio para que empiecen a buscar inmuebles atractivos con el fin de reconstruir sus carteras inmobiliarias.

«Desde hace unos meses, no llega al año, nuestros clientes están mostrando interés por comprar activos inmobiliarios.Se trata de grandes patrimonios españoles y extranjeros, de Europa y Latinoamérica, que consideran que es buen momento para entrar en el sector tras la corrección de precios de los últimos años. Hay mucho interés, pero todavía no se están cerrando operaciones de forma masiva», explica el director general de la entidad de banca privada para altos patrimonios Banco Alcalá,Santiago Churruca.




Si hace tan sólo dos años, estas fortunas sólo se interesaban de manera puntual por activos en el Paseo de Gracia (Barcelona) o en el Paseo de la Castellana (Madrid), en los últimos seis meses, el sentimiento del mercado ha cambiado y ahora también buscan edificios de oficinas, locales comerciales y viviendas en zonas prime o incluso algunos activos más complejos, como grandes superficies, ante la esperada mejora del consumo. Incluso hay quienes están invirtiendo en fincas de recreo para su disfrute personal ahora que los precios son atractivos. Eso sí, las grandes fortunas siguen esquivando activos de mayor riesgo, como el suelo o las naves industriales.

«Hace un año y medio las oficinas familiares de las grandes fortunas no se planteaban este tipo de inversiones y ahora están recibiendo órdenes importantes para empezar a construir carteras inmobiliarias en España», señala el socio y director general de Arcano Wealth Advisors, Íñigo Susaeta, que asesora a grandes patrimonios y cree que «el sector inmobiliario ha tocado fondo y se va a producir una marea de inversores hacia real estate».

«Cada 'family office' sigue su estrategia y el espectro de sus inversiones en el sector es muy heterogéneo.Pero, hay un optimismo sobre el futuro que hace un año y medio no existía porque había cierta inquietud sobre la evolución económica del país y cómo iba a afectar al sector inmobiliario», reconoce el director general ejecutivo de Aguirre Newman, Jaime Pascual-Sanchiz.

El optimismo con el que los grandes inversores se están manejando en el sector contrasta con el pesimismo del comprador medio, que acuciado por las consecuencias del paro y la devaluación salarial no acaba de encontrar el momento para estudiar la compra de una vivienda.

Divergencias y expectativas 

En este contexto, el problema que viene planteándose desde la segunda mitad de 2013 es que las inversiones de los patrimonios españoles y extranjeros en el ladrillo están provocando una «divergencia de expectativas» que podría frenar el ajuste que debe seguir produciéndose, afirma José García Montalvo, catedrático de Economía de Universitat Pompeu Fabra. Es decir, que los vendedores que podían haber ajustado todavía más los precios se muestran ahora más reacios a hacerlo, al calor del interés de estos inversores que se refleja en los medios de comunicación. «Los precios no han llegado todavía adonde tienen que llegar», advierte, y calcula que «todavía le queda un 15%, más o menos».

En otros mercados en los que estalló la burbuja inmobiliaria, como el estadounidense o el irlandés, los precios de las viviendas ya están de nuevo en alza. En concreto, en EEUU los precios vuelven a crecer en torno a un 13% y en la rescatada Irlanda lo hacen casi un 6%. «Pero es que los precios en EEUU y en Irlanda cayeron mucho más de lo que lo han hecho en España», señala García Montalvo, para quien hablar de recuperación del sector es todavía prematuro. «Un espejismo», sentencia.

Por su parte, el presidente de la Asociación Empresarial de Gestión Inmobiliaria (Aegi), Rafael Rodríguez, advierte signos de mejora en zonas muy concretas de España, como Barcelona o la costa Mediterránea, pero de la mano de extranjeros -especialmente chinos y rusos- cuya inversión en nuestro país, atraídos por el buen tiempo y los precios bajos, no paró de crecer en todo 2013. «Es una gota de agua en un océano entero que es España», apunta.

Los datos avalan su teoría. En el tercer trimestre, por ejemplo, el peso del comprador extranjero de vivienda alcanzó el 15,6% del total, según datos del Instituto Nacional de Estadística, y prácticamente doblaba su magnitud del primer trimestre (8,6%). Pero el grueso del sector no acaba de remontar. En noviembre de 2013, último mes del que hay datos, la compraventa de viviendas cayó un 15,9% respecto al año anterior, con 21.847 operaciones, alcanzando la segunda cifra más baja de toda la serie histórica, iniciada en 2007.

Auge del crédito

Para Rodríguez, 2014 no va a ser el año de la recuperación del sector inmobiliario, pero tampoco un ejercicio especialmente malo. «Más bien, de transición», precisa. Y es que el presidente de la patronal confía en que en 2015 mejore el horizonte, de la mano de un auge del crédito bancario. Y es que sin crédito no hay esperanza. Pero ya se empiezan a ver anuncios de hipotecas en televisión y se están ofreciendo, «por primera vez» desde que estalló la burbuja «productos interesantes», apunta José Luis Ruiz Bartolomé, especialista en valoración inmobiliaria y autor del libro Adiós, Ladrillo, adiós.

«Los servicios de estudios de los grandes bancos (BBVA, Sabadell) avanzan que para este año ya habrá crédito nuevo. No parece que vaya a ser algo inminente, a la vista de las pobres cifras de hipotecas, pero es probable que para la segunda mitad del año veamos ya crecimientos interanuales», puntualiza. Ese crecimiento estará alimentado con el cambio de percepción que se ha producido sobre España.

Este punto de inflexión es el que las fortunas del país quieren aprovechar para tomar posiciones y sacar el máximo partido a la recuperación del ladrillo. Tradicionalmente, los altos patrimonios españoles han ocupado buena parte de sus carteras de inversión con activos inmobiliarios y no parece que tras esta crisis, estén dispuestos a abandonar este negocio que durante años fue muy rentable.

«En España, las carteras inmobiliarias tenían un peso superior al de la media europea. Sería deseable que en el futuro ese porcentaje se ajuste y sea más racional para evitar que una exposición tan alta a un sector cíclico vuelva a dañar sus patrimonios.Pero todavía no es posible saberlo porque estamos ante el inicio de la vuelta al real estate», afirma el socio director de Arcano.

Ese apetito por invertir en ladrillo, está animando a los gestores patrimoniales a idear productos financieros a medida de la demanda. «Además de la compra de activos, vamos a ofrecer la posibilidad de invertir con una exposición indirecta a través de fondos inmobiliarios que siguen el modelo del 'private equity' y permiten participar en proyectos con una inversión mínima de 150.000 euros y unas rentabilidades de entre el 10 y 20%», asegura el director general de Banco Alcalá.

Otras firmas, como Aguirre Newman, han lanzado fondos de fondos para las fortunas que quieren invertir fuera del país. «Los altos patrimonios medios han tenido dificultades para invertir fuera de España y se han equivocado en muchas decisiones. Para evitar esto, estos vehículos profesionalizados ofrecen la posibilidad de invertir con diversificación y el asesoramiento de un equipo local», explicaPascual-Sanchiz.

Mientras, las Sociedades Cotizadas Anónimas de Inversión en el Mercado Inmobiliario (Socimis) que acaban de aterrizar en España se perfilan como otra alternativa que podría tener éxito en el futuro.



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