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Aumenta la compraventa de viviendas y bajan los precios

Ambos indicadores reflejan una moderación con respecto a los datos de marzo.
La compraventa de vivienda en España aumentó en el mes de abril un 1,9%, según el Consejo General del Notariado, hasta alcanzar las 30.758 transacciones. Por su parte, el nivel del precio de los inmuebles retrocedió un 3,9% de media en este mismo, situándose, de media, en 1.188 euros por metro cuadrado. Ambos indicadores reflejan una moderación con respecto a los datos de marzo, cuando las ventas aumentaron un 12,3% y la caída del precio superó el 7%.
En abril, el aumento de las compraventas de pisos se produjo gracias a que el aumento en las transacciones de los de segunda mano (5,9%). Una cifra que compensó el descenso registrado en la comercialización de pisos nuevos (27,3%). En lo que respecta a los precios, éstos se contrajeron el 3,2% en el caso de los pisos, con una bajada del 3,3% en los de segunda mano y un aumento del 2,7% en los nuevos.

La inversión inmobiliaria alcanzó en 2014 las cifras previas a la crisis

La inversión inmobiliaria logró en 2014 cifras récord, sólo superada por las registradas en 2007, antes de la crisis que arrasó el sector. Según la consultora CBRE, alcanzó los 10.200 millones de euros, lo que convirtió a nuestro país en «el segundo mercado europeo en cuanto volumen de inversión en activos inmobiliarios por detrás de Suecia».

CBRE atribuye a las operaciones cerradas durante el último trimestre este crecimiento. En los últimos tres meses, la inversión en el sector (especialmente, en aquellos activos no residenciales) en España se situó en 3.396 millones, un 50% más que en el mismo periodo de 2013. La firma subraya que se trata de una «tendencia generalizada» en Europa:la inversión en este tipo de activos se elevó un 32% con respecto a 2013 hasta sumar los 218.000 millones.

También este movimiento se aceleró durante los últimos meses del año. En el último trimestre de 2014 se obtuvieron 78.000 millones de euros, mayor inversión trimestral en el Viejo Continente desde 2006. A finales de 2014, los mercados que experimentaron un comportamiento más positivo fueron Suecia y Holanda. España, por su parte, se ubicó como sexto país en cuanto a inversión recibida en el último trimestre, superando a países como Noruega, Dinamarca o Italia.

Deuda inmobiliaria
Por su parte, la deuda inmobiliaria se incrementó en cerca de 23.000 millones frente a 2013 hasta los 978.000 millones de euros, por la entrada de nuevo crédito. Aunque la deuda nueva emitida en 2014aumentó un 47% respecto a 2013, en términos absolutos esta cifra resulta aún inferior a la deuda nueva emitida en 2007.

En palabras de Adolfo Ramírez-Escudero, presidente de CBRE España, «existen diversos factores que explican este aumento de deuda nueva. En parte se debe al crecimiento del tamaño del mercado de inversión inmobiliaria: el valor total de las transacciones de inversión en Europa incrementó un 32% en 2014, alcanzando los 218.000 millones de euros».

VIA@abc

El pinchazo del ladrillo en cifras

Cinco años después, el sector de la construcción acumula casi 1,2 millones de empleos menos y ha visto el cierre de 28.239 empresas.

No es ningún secreto que el sector de las infraestructuras y las licitaciones públicas ha sido el mayor damnificado de la crisis. Pero un repaso a los últimos años y ya con las cifras en la mano, el balance resulta devastador. Si bien es cierto que en los últimos 5 años se han destinado 120.000 millones de euros a obra pública, esta cifra supone casi un 82% menos que en 2008.

Así se desprende del último estudio de Axesor, la primera agencia de rating española, elaborado por su gabinete de Estudios Económicos. Un documento que cifra las consecuencias de este parón en la construcción en lapérdida de 1,17 millones de empleos y el cierre de más de 28.239 empresas. Entre los tres subgrupos en los que se divide el sector -construcción de edificios, actividades de construcción especializada e ingeniería civil- es el primero el registra las peores cifras de facturación con un 49% menos en 2012, seguido por la obra civil con un 46,7% menos el mismo año.

"A lo largo de la crisis muchas empresas del sector de la construcción han encontrado alivio económico y financiero gracias al sector exterior. Más internacionalización, mayor dimensión y acceso a canales de financiación alternativos al bancario marcarán la senda de crecimiento de las empresas del sector en los próximos años, dando tiempo al mercado nacional para volver a contribuir positivamente a sus cifras de negocio", cuenta , Javier Ramos, responsable del gabinete de Estudios Económicos de Axesor.

Razones más que de sobra para el optimismo: "Aunque el sector ha ido perdiendo peso en la economía española, sigue siendo relevante. En 2007, el 36% de las empresas creadas eran constructoras. En 2013 suponían cerca del 25% de las nuevas compañías", explica el informe.

Una de los factores que más ha contribuido a este panorama es el colapso de la licitación pública en España. Por provincias, Cataluña es, con una diferencia sustancial, la comunidad en la que más dinero se ha destinado a las licitaciones para obras de edificación y de ingeniería civil, lo que la ha convertido también en una de las regiones más endeudadas. Andalucía y Madrid son las otras dos comunidades que destacan en estos campos.

¿Se puede hablar ya de un cambio de ciclo en el mercado residencial?

Las cifras refuerzan la sensación de haber tocado fondo y de inicio de la recuperación
Pese a todo, los expertos recomiendan cautela antes de echar las campanas al vuelo


El ajuste que está padeciendo el mercado de la vivienda en España desde mediados del año 2007 está siendo tan severo y prolongado que incluso las voces más optimistas del sector muestran muchas cautelas a la hora de hablar de los posibles indicios de cambio de ciclo. Pero los últimos datos de ventas y precios apuntan en esa dirección y a ellas se suman otros factores como el inicio de nuevas promociones en determinadas zonas, la apertura de nuevas agencias inmobiliarias, la creciente inquietud de la demanda o el desembarco de los inversores internacionales.

Son signos de estabilización aún débiles y además los efectos de la crisis económica siguen mostrando su cara más cruel en cuanto a niveles de desempleo y precariedad laboral, factores de los que depende directamente la compra de vivienda. Pero nadie, ni los más prudentes, niegan que el punto de inflexión está próximo, si es que no se ha tocado ya.

La estadística mensual de transacciones de viviendas y de evolución del precio del metro cuadrado que elaboran los notarios -las que más fielmente reflejan la realidad del mercado respecto al momento en el que se publican- llevan dos meses seguidos mostrando subidas. En enero, la ventas aumentaron un 62,3% interanual respecto a las de un año antes y un 39,8% en febrero. Por su parte, el precio experimentó una subida interanual del 9,4% durante el primer mes del año y de un 0,6% en el segundo. Y en consonancia con el aumento de ventas, la concesión de hipotecas se incrementó un 58,8% y un 35,9% respectivamente.

¿Son suficientes estos datos para certificar la ansiada recuperación? Lo único que sí parece claro, como indican desde el propio Consejo General del Notariado, es que el repunte tan abrupto de las ventas estaría mostrando la «normalización» del mercado después de la distorsión que produjo el fin de los incentivos fiscales por compra de vivienda a finales de 2012.

Entonces, las compras que naturalmente deberían haberse producido durante los primeros meses de 2013 se adelantaron a los últimos de 2012 para beneficiarse de la deducción, lo que ocasionó un número de operaciones excesivamente bajo en los meses de enero y febrero del año pasado.

Los notarios interpretan el repunte de las ventas y de los precios como«el posible anticipo de un cambio de tendencia» o, al menos , puntualizan, como el fin de la «espiral depresiva» en la que se encontraba sumido el sector.

Sea como fuere, expertos como Julio Gil, socio director de Horizone Consulting Inmobiliario, insisten en que debemos «ser prudentes» a la hora de interpretar datos de periodos tan cortos. «Máxime», añade, «cuando no existen fundamentales por parte de la demanda que nos puedan hacer pensar que existe un claro cambio de ciclo».

Pese a la cautela, Gil sí reconoce que se ha producido «un cambio muy importante» con respecto a lo que ocurría hace un año. «Ha aumentado la confianza en la evolución del sector y han aparecido inversores que están dispuestos a adquirir viviendas, pues descuentan que la mayor parte del ajuste de precios ya se ha producido», asegura. «El que aparezcan estos nuevos agentes en el mercado y que mucha de la desconfianza en el sector haya desaparecido son unas condiciones necesarias, aunque no suficientes para poder hablar de la llegada de un ciclo de recuperación», apunta.

El consultor inmobiliario José Luis Ruiz Bartolomé sí que se atreve a pensar abiertamente que el mercado ha tocado fondo e inicia su fase de recuperación. Algo que asegura que se está percibiendo ya especialmente en la capital. «Madrid siempre ha sido vanguardia en el sector y el resto de provincias suelen despertar tras uno o dos años de consolidación en la capital», explica.

Ruiz Bartolomé reafirma su idea con datos como el aumento de las afiliaciones a la Seguridad Social, el crecimiento del turismo extranjero y nacional y el incremento de la demanda externa y de las exportaciones, que acompañan a las estadísticas inmobiliarias y, en su opinión, «consolidan esta impresión». Eso sí, advierte de que el aumento de las ventas experimentado en los dos primeros meses del año, «sigue siendo muy pequeño en cifras absolutas, pese a ser muy fuerte en porcentaje». Por eso, recomienda no echar las campanas al vuelo.

Este consultor añade otro factor para apuntalar la idea de cambio de tendencia: «Las principales entidades financieras han comunicado el aumento de la concesión de crédito hipotecario durante el primer trimestre del año». Y cree que la consolidación de esta tendencia supondrá «una lenta, pero firme escalada de los precios». Aunque puntualiza que «salvo en localizaciones muy concretas», no se experimentarán subidas como las del anterior ciclo expansivo.

VIA@elmundo

Del pánico a la euforia inmobiliaria en seis meses

Las cifras oficiales respecto al mercado inmobiliario español siguen siendo negativas; la concesión de hipotecas continúa descendiendo y los precios de los inmuebles aún no han tocado fondo. Pero frente a las cifras oficiales, nos encontramos con la realidad de un mercado inmobiliario en que compradores y vendedores están en plena ebullición. 


Una de las frases que más se escuchan en las tertulias económicas se refiere al contraste que existe entre lo que dicen las cifras macroeconómicas y lo que se vive a pie de calle. Las variables macroeconómicas de la economía española están en clara tendencia de recuperación, hasta el punto que tanto el Gobierno como los organismos internacionales están revisando las cifras de crecimiento alza. 

Siendo esto cierto, el optimismo que trasmite la macroeconomía no se ha trasladado aún a la microeconomía. Las pequeñas empresas y los particulares todavía están sufriendo los terribles efectos de la crisis económica. 

En la economía del país las grandes variables están mejorando, aunque sus efectos no son perceptibles para los ciudadanos, pero en el mercado inmobiliario la situación es exactamente la opuesta. 

Las estadísticas y variables que miden la salud del mercado inmobiliario se mantienen en terreno negativo, sin que exista ningún síntoma de que se ha tocado fondo. 

Para los analistas macroeconómicos todavía hay pocas razones que justifiquen una decisión de compra en el inmobiliario español. El crédito sigue sin fluir y la sobreoferta en algunas zonas del país está presionando a la baja a los precios, pero en la economía real las cosas están cambiando muy rápidamente. 

Hay muchas noticias referentes a importantes transacciones que se han conocido en los últimos meses. Edificios y paquetes de inmuebles de gran tamaño están siendo objeto de operaciones cada vez más frecuentes. Por el momento, los compradores son sobre todo inversores profesionales extranjeros especializados en el mercado inmobiliario que una vez evaluados los riegos han tomado la decisión de que España ofrece grandes oportunidades. Los dueños de los inmuebles están al límite, los precios se han desplomado y la economía española ha tocado fondo. Este tipo de inversores suelen ser los primeros, pero ya no son los únicos.

Ha sonado la sirena y una vez se han abierto las puertas del mercado inmobiliario los inversores han entrado en estampida. A los grandes fondos especializados se están uniendo bancas privadas y family offices, vehículos españoles de inversión inmobiliaria (Socimi), grandes fortunas e incluso inversores particulares que mantenían sus ahorros en depósitos y cuentas corrientes.

El cambio ha sido tan radical que en pocos meses los propietarios de los inmuebles en venta están saturados por las llamadas, visitas y ofertas que reciben de todo tipo de inversores. 

El entorno es sin duda propicio para que los inversores en este tipo de activos pongan en marcha su capital. Los tipos de interés están en mínimos y la rentabilidad alternativa ofrecida por depósitos, cuentas remuneradas y activos de renta fija con poco riesgo, apenas cubre la inflación. 

Las transacciones todavía no son muy numerosas, pero el interés comprador es creciente, lo cual en algunos casos hace que para un mismo activo compitan numerosas ofertas. 

El cambio de sentimiento es tan evidente, que en algunos casos los mandatos de compra por parte de inversores extranjeros son poco sensibles al precio. Aquellos que buscan gangas tienen un mercado todavía muy amplio, pero los que buscan activos de calidad en localizaciones de primera fila cada vez tienen más complicado comprar a precios bajos. 

Sería deseable que los inversores que están entrando en el mercado inmobiliario fuesen cuidadosos de no dejarse llevar por la aparente euforia. Ni todos los activos tienen la misma calidad ni se debe comprar a cualquier precio. La inversión en activos inmobiliarios requiere de un proceso exhaustivo y profundo análisis y valoración de los activos, las rentabilidades esperadas y los riesgos inherentes a la operación. 

Aunque en estos momentos el mercado está muy lejos de los niveles de burbuja alcanzados entre 2000 y 2007, no debemos olvidar que la disciplina y la profesionalidad son requisitos imprescindibles para que la inversión resulte satisfactoria. 

El mercado inmobiliario es ilíquido, opaco y conlleva costes y requisitos legales que tienen que ser convenientemente evaluados.