Busca desde el aire ampliaciones de viviendas o piscinas para que los ayuntamientos recauden más con el IBI.
El Catastro ha empezado a revisar tres millones de pisos y chalets para regularizar las reformas
El Catastro ha enviado ya a los propietarios de chalets y viviendasde más de 1.000 municipios una carta en la que les comunica la apertura de un expediente, que conlleva el pago obligatorio de 60 euros, por no haber declarado alteraciones en la construcción que suponen ampliaciones del inmueble. Hasta 2016 más de tres millones de hogares recibirán esta comunicación.
Esta regularización catastral, que entró en vigor de forma extraordinaria en 2013 y que se extenderá hasta 2016 para conformar una imagen fiel de la situación de los inmuebles, supone un aumento de la recaudación para los ayuntamientos ya que se incrementa el valor de la construcción, al detectar más metros de los que figuran en el recibo del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI).
Por tanto, varía al alza la cuota a pagar del único impuesto cuya recaudación ha crecido exponencialmente durante la crisis y querepresenta más del 45% de todos los ingresos que obtienen las corporaciones. Los ayuntamientos son las únicas administraciones públicas que registran superávits en sus cuentas precisamente por el alza de este impuesto.
Además, los municipios podrán exigir el pago de la parte proporcional que resulte con el nuevo valor catastral de los últimos cuatro años, los anteriores se consideran prescritos, más los correspondientes intereses de demora.
Este cambio también modifica la imputación de rentas en el IRPF de las viviendas no habituales ya que los contribuyentes tributan entre el 1% y el 2,1% del valor catastral de estos inmuebles y que ahora se eleva. También afecta al pago del impuesto sobre plusvalías (Impuesto sobre el Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana) que está vinculado al valor castatral y que se aplica cuando se produce la venta de una propiedad.
En concreto, mediante el uso de fotos aéreas, este organismo de Hacienda está incrementando las nuevas superficies construidas, cuya existencia física comprueba, y legaliza las alteraciones o cambios de usos de los inmuebles que figuran en las ponencias catastrales. Se trata de las reformas más habituales en los domicilios y no comunicadas, pero conocidas por los ayuntamientos porque han otorgado las licencias de obras, así como de aquellas que se han ocultado con intención de defraudar como, por ejemplo, construir una casa en un terreno no urbano.
En la mayoría de los casos, se trata de piscinas, trasteros, casetas, balcones y terrazas que se han cerrado, ampliaciones de las casas para ganar unos metros al jardín o garajes construidos en la parcela. También figuran terrazas en áticos que se han convertido en vivienda. La Ley del Catastro Inmobiliario señala que cualquier alteración debe ser comunicada en un plazo de dos meses después de su realización. En este sentido, si al acometer las obras, el contribuyente solicita una licencia al ayuntamiento, éste debería haberse encargado de informar por escrito al Catastro para ampliar el valor catastral y la recaudación por el IBI.
Pero no se ha hecho. Por ello, ha sido frecuente que estas modificaciones no hayan sido declaradas por el contribuyente. Ahora es cuando las corporaciones están enviando información al Catastro de estas alteraciones. La casuística es amplia ya que hay ayuntamientos que están aportando certificaciones al Catastro en las que manifiestan que se trata de nuevas construcciones cuando en realidad ya figuraban en los planos originales cuando se realizó la primera obra de la vivienda.
Lo que significa que no se han actualizado muchos de los errores de los croquis en las primeras ponencias catastrales, que se realizaron en los ochenta mediante la contratación de agentes y de empresas y que hicieron la labor de toma de datos de forma visual en muchos casos.
Esta comprobación masiva, que se va a generalizar en todo el país (salvo País Vasco y Navarra), comenzó para 176 municipios en 2013 y se ha extendido a otros 1.000 en 2014. Según figura en los Presupuestos Generales del Estado, durante este año se están enviando 1,5 millones de expedientes para idéntico número de inmuebles, y se prevé otra remesa de 1,4 millones en 2015. Para 2016, último año de esta regularización que probablemente se ampliará a más ejercicios, no hay previsiones aún. Pero, se estima que esta regularización afectará a cerca del 10% de los más de 36 millones de recibos del IBI existentes. Aunque la cifra puede ser superior.
Para los primeros envíos de regularización se ha realizado una selección previa. Se ha empezado por los municipios que tienen grandes urbanizaciones y que más chalets y adosados acumulan (son más visibles y fáciles de detectar), entre ellos los que se encuentran en las zonas costeras como, por ejemplo, Oropesa (Castellón), Fuengirola y Benalmádena (Málaga), o Benidorm, Calpe o Denia (Alicante).
NO EN LAS URBES
Sin embargo, aún no se ha actuado sobre los inmuebles de las grandes urbes, donde se acumula más población y potenciales votantes. De las capitales de provincia, sólo se están comprobando superficies en Alicante, Salamanca o Murcia. Y es posible que la celebración de elecciones locales en las grandes ciudades previstas para el próximo año, como Madrid o Barcelona, retrasen a 2016, o incluso más tarde, su comprobación.
De momento, no existe previsión alguna del impacto recaudatorio para los ayuntamientos o del cobro de la tasa de regularización. Pero debe de ser importante cuando el coste de elaboración de los datos necesarios para la tramitación de estos expedientes es superior a los 124 millones de euros.
Los expertos inmobiliarios consultados dicen que, aunque el Catastro se limita a cumplir con la ley, este proceso «sólo tiene fines recaudatorios».
Tal como se ha hecho con el IRPF o los dividendos en el exterior, podría haberse hecho una amnistía catastral para aflorar estas superficies «sin coste retroactivo ni tasa alguna» o podría haberse hecho obligando a los ayuntamientos «a moderar sus tipos impositivos en el IBI para no castigar más a los bolsillos de los ciudadanos», señalan los expertos consultados por este diario.
via@elmundo
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Hacienda subirá el IBI de 7,4 millones de inmuebles
Según figura en el proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado (PGE) para el próximo año, esto representa "una mejora en la aproximación de los valores catastrales a los valores de mercado en un total de 1.876 municipios, con 9,3 millones de inmuebles".
Estos procedimientos de valoración colectiva se inician a petición de los ayuntamiento, al detectarse diferencias sustanciales entre los valores de mercado actuales y los que sirvieron de base para la determinación de los valores catastrales vigentes.
Estos procedimientos requieren la aprobación de una ponencia de valores total, que recoge los criterios, módulos de valoración y demás elementos para llevar a cabo dicha valoración catastral de cada inmueble.
Así, Hacienda recuerda que esta actuación se enmarca en lo previsto en el artículo 32.2 del Texto Refundido de la Ley del Catastro Inmobiliario, que prevé que los Presupuestos puedan actualizar los valores catastrales de los inmuebles urbanos de un mismo municipio por aplicación de coeficientes en función del año de entrada en vigor de la correspondiente ponencia de valores.
En esta misma línea, Hacienda prevé la elaboración y aprobación en 2015 de ponencias de valores que afectarán a 110.682 bienes inmuebles urbanos en 38 municipios, según los planes inicialmente previstos, así como 300 ponencias de valores parciales, que afectarán a un total máximo de 60.000 inmuebles.
De esta forma, culminará la comprobación, análisis y actualización de los procedimientos de valoración que afectan a 170.682 inmuebles urbanos llevados a cabo durante 2014 y 2015.
via@europapress
Hacienda eleva al 60% la reducción en el IRPF para el alquiler de vivienda
El anteproyecto unificaba la reducción del 50 % para ambos casos, porcentaje que Hacienda eleva ahora al 60 %
Hacienda ha elevado al 60 % el porcentaje de reducción en el IRPF de los rendimientos de capital inmobiliario derivados del arrendamiento de vivienda, frente al 50 % contenido en el anteproyecto de ley de la reforma fiscal, según han asegurado a Efe fuentes del citado ministerio.
Este porcentaje del 60 %, aplicable a los arrendadores, es el que está vigente con carácter general, que asciende al 100 % si el inquilino es menor de 30 años.
El anteproyecto unificaba la reducción del 50 % para ambos casos, porcentaje que Hacienda eleva ahora al 60 %.
Sí se mantiene la desaparición de la deducción por alquiler de vivienda habitual para inquilinos, salvo para los contratos anteriores a 2015.
Se trata de la quinta novedad -respecto al anteproyecto- que se ha conocido estos días y que se incluirá en la reforma fiscal que se aprobará el próximo viernes en el último consejo de ministros antes del verano.
Así, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, anunció en Sevilla que el Gobierno elevará el umbral exento de indemnización por despido hasta 180.000 euros, lo que supondrá que el 99,9 % de los afectados por este supuesto no tendrá que tributar.
El anteproyecto de ley declaraba exentas las indemnizaciones que no superaran los 2.000 euros por año trabajado, situación por la que quedaba fuera de esta obligación el 79 % de las indemnizaciones por despido.
También anunció la mejora del aprovechamiento de la reserva de capitalización en el impuesto sobre sociedades.
Se establece como novedad que el límite a la compensación de las bases imponibles negativas en este impuesto se calculará sobre la base imponible existente antes de aplicar la nueva reserva de capitalización.
Esto hará posible ampliar el aprovechamiento de este incentivo fiscal al ahorro, que permite a las empresas destinar un 10 % de sus beneficios a la citada reserva de capitalización, que no tributará.
Por su parte, el secretario de Estado de Hacienda, Miguel Ferre, explicó ayer que los contribuyentes mayores de 65 años no tributarán por las plusvalías recibidas por ventas de cualquier tipo de activo, sean inmuebles, acciones o similares, siempre que dicha renta sea utilizada para asegurar un complemento a la pensión.
Asimismo, también avanzó que el proyecto incorporará otra novedad que es la rebaja de la exigencia del tiempo de permanencia de los planes individuales de ahorro sistemático de 10 a 5 años, ya que el Ejecutivo ha comprobado que dichos planes están creciendo y "merece la pena seguir potenciándolos".
Hacienda ha elevado al 60 % el porcentaje de reducción en el IRPF de los rendimientos de capital inmobiliario derivados del arrendamiento de vivienda, frente al 50 % contenido en el anteproyecto de ley de la reforma fiscal, según han asegurado a Efe fuentes del citado ministerio.
Este porcentaje del 60 %, aplicable a los arrendadores, es el que está vigente con carácter general, que asciende al 100 % si el inquilino es menor de 30 años.
El anteproyecto unificaba la reducción del 50 % para ambos casos, porcentaje que Hacienda eleva ahora al 60 %.
Sí se mantiene la desaparición de la deducción por alquiler de vivienda habitual para inquilinos, salvo para los contratos anteriores a 2015.
Se trata de la quinta novedad -respecto al anteproyecto- que se ha conocido estos días y que se incluirá en la reforma fiscal que se aprobará el próximo viernes en el último consejo de ministros antes del verano.
Así, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, anunció en Sevilla que el Gobierno elevará el umbral exento de indemnización por despido hasta 180.000 euros, lo que supondrá que el 99,9 % de los afectados por este supuesto no tendrá que tributar.
El anteproyecto de ley declaraba exentas las indemnizaciones que no superaran los 2.000 euros por año trabajado, situación por la que quedaba fuera de esta obligación el 79 % de las indemnizaciones por despido.
También anunció la mejora del aprovechamiento de la reserva de capitalización en el impuesto sobre sociedades.
Se establece como novedad que el límite a la compensación de las bases imponibles negativas en este impuesto se calculará sobre la base imponible existente antes de aplicar la nueva reserva de capitalización.
Esto hará posible ampliar el aprovechamiento de este incentivo fiscal al ahorro, que permite a las empresas destinar un 10 % de sus beneficios a la citada reserva de capitalización, que no tributará.
Por su parte, el secretario de Estado de Hacienda, Miguel Ferre, explicó ayer que los contribuyentes mayores de 65 años no tributarán por las plusvalías recibidas por ventas de cualquier tipo de activo, sean inmuebles, acciones o similares, siempre que dicha renta sea utilizada para asegurar un complemento a la pensión.
Asimismo, también avanzó que el proyecto incorporará otra novedad que es la rebaja de la exigencia del tiempo de permanencia de los planes individuales de ahorro sistemático de 10 a 5 años, ya que el Ejecutivo ha comprobado que dichos planes están creciendo y "merece la pena seguir potenciándolos".
via@finanzas.com
Calcula el 'hachazo' que te pegará hacienda si no vendes tu casa antes de 2015
Si estás pensando en vender tu casa, o ya la tienes en el mercado, mejor que no te demores mucho en aceptar una oferta. para evitar sorpresas desagradables deberías acelerar el proceso y cerrar la operación antes de final de año: con la entrada en vigor de la reforma fiscal, los impuestos que pagamos en la compra-venta de vivienda serán mucho mayores a partir del 1 de enero de 2015
La nueva legislación elimina las correcciones monetarias y los coeficientes de abatimiento que se aplican en el irpf a las plusvalías generadas por la venta de viviendas, lo que podría encarecer tu factura fiscal por la venta de un inmueble hasta en un 50%, según las cifras de la operación. el incremento impositivo para los contribuyentes que vendan pisos será especialmente importante si fueron adquiridos antes de 1994
La nueva legislación elimina las correcciones monetarias y los coeficientes de abatimiento que se aplican en el irpf a las plusvalías generadas por la venta de viviendas, lo que podría encarecer tu factura fiscal por la venta de un inmueble hasta en un 50%, según las cifras de la operación. el incremento impositivo para los contribuyentes que vendan pisos será especialmente importante si fueron adquiridos antes de 1994
Por ejemplo, una persona que adquirió un piso en 1976 por dos millones de pesetas (12.020 euros) y ahora decide venderlo y le ofrecen 220.000 euros. con la ley vigente, el vendedor pagará 10.869 euros en el irpf por la ganancia patrimonial. sin embargo, a partir del 1 de enero de 2015, el coste fiscal para el ejemplo supuesto se eleva a 43.995 euros
Para saber de antemano el 'hachazo' que te pegará hacienda si no vendes tu casa antes de 2015, el diario económico cinco días ha elaborado un simulador que calcular la diferencia fiscal entre vender una vivienda hoy y hacerlo a partir del próximo 1 de enero (aquí puedes calcular los impuestos que pagarás)
Para saber de antemano el 'hachazo' que te pegará hacienda si no vendes tu casa antes de 2015, el diario económico cinco días ha elaborado un simulador que calcular la diferencia fiscal entre vender una vivienda hoy y hacerlo a partir del próximo 1 de enero (aquí puedes calcular los impuestos que pagarás)
via@idealista
Impuestazo a la compraventa de vivienda a partir de 2015
Pues sí que había un impuestazo reservado para la vivienda en la reforma fiscal. Hacienda ha eliminado los coeficientes de inflación y abatimiento que corregían a la baja las plusvalías y por lo tanto reducían considerablemente la tributación en el Impuesto de la Renta por la venta de un inmueble. Los expertos alertan sobre el efecto que puede tener esta medida sobre el mercado inmobiliario.
Pues sí que había un impuestazo reservado para la vivienda en la reforma fiscal. Hacienda ha eliminado los coeficientes de inflación y abatimiento que corregían a la baja las plusvalías y por lo tanto reducían considerablemente la tributación en el Impuesto de la Renta por la venta de un inmueble.
Los expertos alertan sobre el efecto que puede tener esta medida sobre elmercado inmobiliario. La compraventa de una vivienda saldrá bastante más cara a partir del 1 de enero de 2015 debido a que el vendedor habrá de tributar mucho más por las plusvalías que obtenga.
Cuando un contribuyente enajena una vivienda, ha de tributar por la revalorización que haya experimentado el inmueble desde que lo compró. Ahora bien, en la actualidad se aplica un coeficiente de actualización, el cual descuenta de esa plusvalía toda la inflación sufridaen esos años, de modo que sólo se tributa por la ganancia real de valor y no simplemente por un exagerado incremento de los precios.
Además, para las viviendas que se han comprado antes del 31 de diciembre de 1994, existen también unos coeficientes de abatimiento que a la hora de calcular la plusvalía descuentan parte de las enormes revalorizaciones existentes en las fincas más antiguas.
Pues bien, en el Anteproyecto de Ley del IRPF se ha alterado el artículo 35 y ya no se incluye el ajuste mediante coeficientes. O dicho de otro modo, las plusvalías a largo plazo tendrán que tributar en cantidades muy superiores. Por dar una idea, si durante los últimos 20 años se ha registrado una inflación media del 2 por ciento, el vendedor de una vivienda deberá tributar en torno a un 20 por ciento más por la plusvalía al tipo máximo de la tarifa del ahorro.
Así, en el caso de un piso cuyo precio se haya revalorizado en 100.000 euros de los cuales 50.000 son inflación, esos 50.000 se incluyen en Renta al 25 por ciento y, en consecuencia, el contribuyente pagará unos 12.000 euros más. En definitiva, si se grava toda la diferencia entre el precio de compra y el de venta puro y duro, esa revalorización es puramente inflacionaria y depende mucho del ciclo.
“Este cambio va en contra del principio de capacidad económica al no contabilizar los incrementos reales sino los incrementos de precios. No se puede hacer tributar a un individuo sin tener en cuenta 40 años de inflaciones muy elevadas”, sostiene Francisco de la Torre, inspector fiscal y autor de libro '¿Hacienda somos todos?'.
Y añade: “Para mayor inri, modifican esto pero no cambian el agujero que hay en Sucesiones para estos casos. Muchos aprovechan que en lugares como Madrid se tributa muy poco por Sucesiones para fijar un precio de transmisión muy elevado y poder vender más tarde sin apenas plusvalías”.
Varios analistas consultados consideran que la nueva normativa puede tener un impacto similar a la pequeña burbuja que se generó por la reaparición de la desgravación por compra de vivienda, si bien siempre están las dificultades que ahora ponen los bancos en la concesión de hipotecas. “De aprobarse, puede suponer un severo golpe a la oferta de viviendas”, explican.
Estas iniciativas ya las proponía la Comisión Lagares y afectan a todo tipo de transmisiones. No obstante, tendrán un efecto particularmente gravoso sobre el ladrillo al padecer éste revalorizaciones muy elevadas a lo largo del tiempo. El precio de adquisición no es igual si se compró el año pasado o hace treinta años. Curiosamente, al mismo tiempo que se empeora la tributación de la plusvalía a largo plazo, se mejora el tratamiento de las plusvalías a corto, que estaban penalizadas por la venta a menos de un año.
La eliminación de los coeficientes representa un elemento más de la letra pequeña diseñada para compensar la rebaja del IRPF, entre la que se encuentra la tributación de la indemnización por despido. La reforma fiscal ha sido juzgada como un fracaso por muchos miembros del PP que la consideraban su gran baza electoral.
VIA@vozpopuli
Ciudades ahogadas por la deuda
Un 40% de los 8.117 Ayuntamientos españoles aumentó su endeudamiento durante la crisis. Un total de 2.374 municipios la redujeron a pesar de las estrecheces financieras
Jerez de la Frontera (Cádiz, 211.000 habitantes) se ha convertido en una de las ciudades que peor ha digerido la resaca de la crisis en España. Hace exactamente dos años la revista estadounidense Timepublicó un reportaje sobre el colapso financiero del bullicioso municipio andaluz para reflejar las dificultades por las que atravesaba el país.
La mala gestión ha llevado a Jerez a ser el municipio de España que más aumentó la deuda durante la crisis, entre 2008 y 2013, según datos del Ministerio de Hacienda recopilados por este periódico. También ocupa la tercera posición entre los grandes Consistorios —de más de 100.000 habitantes—, que más han incrementado la deuda per cápita durante la crisis, solo por detrás de Jaén y Parla. Desde entonces, las cosas han mejorado algo en la localidad gaditana que estuvo a punto de entrar en bancarrota si no hubiera sido rescatada por el Estado.
El ajuste realizado por el ayuntamiento jerezano para sanear sus finanzas ha dejado una ristra de estampas tristes: cierre temporal de colegios por falta de higiene, deterioro del transporte público, retraso en el pago de las nóminas a funcionarios, despidos de 390 empleados públicos mediante un Expediente de Regulación de Empleo (ERE), rebaja de sueldos y privatizaciones de servicios públicos para sanear las raquíticas cuentas municipales... Algunos de estos ajustes se han producido simplemente porque lo único que sonaba en las arcas municipales era el eco. Otras medidas han ido vinculadas al plan de pago a proveedores —un préstamo en condiciones ventajosas que la Administración central puso a disposición de los ayuntamientos en 2012 y 2013 para aliviar las maltrechas finanzas locales—. Unos 3.000 municipios se adhirieron a este fondo estatal por un importe de 11.595 millones a cambio de presentar un riguroso plan de ajuste. El 80% del fondo fue absorbido por solo una treintena de municipios.
El de Jerez no es un caso único. Desde el comienzo de la crisis cuatro de cada diez Ayuntamientos de España aumentaron su deuda pública. De los 8.117 municipios, 3.306 elevaron sus obligaciones de pago en 11.334 millones entre 2008 y 2013. A pesar de todo, el pasivo municipal —incluidas las diputaciones y entidades locales menores— representa un 4,1% del producto interior bruto (PIB). Una migaja comparado con el nivel total de deuda pública de España que se ha duplicado durante estos años hasta el 96,5% del PIB.
La mayoría de Ayuntamientos gestionaron mejor la abundancia y sortean la escasez mejor que Jerez o que Parla y Jaén, otros dos ejemplos de desfase. Un total de 2.374 municipios lograron reducir la deuda en 1.213 millones. Otras 2.437 localidades no deben nada, según la información remitida por la central de información de riesgos del Banco de España (CIRBE), utilizada por Hacienda, que recoge las obligaciones financieras.
Los que habían planificado bien han podido salir adelante. La mayor parte de los ingresos de los ayuntamientos proceden del impuesto sobre bienes inmuebles (IBI), un tributo que está ajeno al ciclo económico. Tras el pinchazo del ladrillo, muchos consistorios han subido este impuesto para compensar la caída de la recaudación de los tributos vinculados al ladrillo. Los ingresos por el IBI han crecido un 40% desde 2008, hasta unos 11.500 millones.Durante unos años el boominmobiliario lo salpicó todo. La venta de suelo y las promociones inmobiliarias eran máquinas de fabricar billetes que atraía a los más voraces. Muchos alcaldes multiplicaron los ingresos de sus municipios gracias a las licencias urbanísticas, recalificaciones y ventas de parcelas municipales. Crearon estructuras de gastos sobredimensionadas. Ofrecieron servicios públicos que en condiciones normales no podían costear. Y en 2008, cuando el catacrak financiero pinchó la burbuja inmobiliaria, cientos de municipios se quedaron con las cajas vacías y una abultada factura.
“En términos agregados la deuda municipal no se ha comportado mal. Es muy baja. No se puede decir que hayan gastado mucho en términos agregados. El equilibrio es la norma de las entidades locales. Está en su ADN”, explica Roberto Fernández Llera, experto en Hacienda Pública y doctor por la
La situación de Jerez no es paradigmática. Su bancarrota no es consecuencia de la crisis ni de la caída del ladrillo. Tiene tintes políticos y se inicia en los años 90. La ciudad sufrió una durísima reconversión de la vid que dilapidó hasta 15.000 empleos. El municipio perdió su principal industria y su alcalde, el andalucista Pedro Pacheco, convirtió al Ayuntamiento en el motor económico de la ciudad. Durante los últimos años de Pacheco al frente del Consistorio a principios de la década pasada se inició la escalada de la deuda pública con la construcción de un circuito de velocidad o un estadio de fútbol, obras faraónicas que el municipio no podía costear en solitario. Era el comienzo de una política de despilfarro que terminó por sepultar la trayectoria del político andaluz. Pero esto explica solo una parte de los problemas de Jerez. Los dos grandes partidos, PP y PSOE, también contribuyeron a la asfixia financiera.
Desde 2003, las coaliciones que tuvieron que hacer con Pacheco para conseguir la alcaldía provocaron que se crearan dos administraciones paralelas, la del partido en el Gobierno y la que lideraba el político andalucista. Los costes de personal y de asesores se dispararon. Cuando estalló la crisis y la mayoría de las administraciones locales empezaban a sufrir los efectos de la recesión, el consistorio jerezano ya acumulaba una deuda millonaria inasumible. La ciudad tuvo que pedir unos 400 millones del plan de proveedores estatal para pagar sus facturas, algunas llevaban años en los cajones.
Los duros ajustes acometidos por los Ayuntamientos para sanear sus finanzas han supuesto que registraran un superávit del 0,4% del PIB en 2013, lo que ha servido para que España se aproximara al objetivo impuesto por Bruselas. De hecho, durante la crisis los municipios han reducido su plantilla en más de 61.000 empleados públicos, según cifras de Hacienda. Solo durante los dos últimos años han aprobado recortes por cerca de 8.000 millones, según datos oficiales. Pero a pesar de ello, algunos aún siguen colapsados por su deuda.
El alcalde jiennense, José Enrique Fernández de Moya (PP), reconoce la situación de “quiebra técnica y de ruina” en la que se encuentra el ayuntamiento. Pero culpa de este colapso a los anteriores gobernantes del PSOE e IU. Estos, sin embargo, alegan que la deuda no ha dejado de crecer durante la gestión popular. De hecho, Jaén tuvo que reclamar casi 300 millones al plan de pago a proveedores en 2012.El Ayuntamiento de Jaén (gobernado por el PP) es uno de los que soporta una losa más pesadas. Es el municipio de España, de más de 100.000 habitantes, que más aumentó la deuda por vecino durante la crisis. En términos absolutos, Jaén (116.000 habitantes) es, con 413 millones, la quinta ciudad que más subió su endeudamiento desde 2008, solo superado por Cádiz, Madrid, Barcelona y Parla.
Las causas que explican la crítica situación financiera tienen que ver con una plantilla sobredimensionada y un complejo entramado de empresas públicas. En el anterior mandato, ya con una situación económica delicada, la ciudad jiennense se transformó urbanísticamente por la construcción de un moderno tranvía, que atraviesa la ciudad. Tres años después de terminarse la obra, y tras ser inaugurada, las vías están huérfanas. El tranvía no ha vuelto a circular. La obra costó 120 millones a la Junta de Andalucía, pero el Consistorio tiene que pagar el mantenimiento y los vagones —que acumulan polvo en las cocheras—, pero no lo puede afrontar.
Parla (125.000 habitantes) es una ciudad al sur de la Comunidad de Madrid. De origen humilde, representa como pocos el auge y caída de tantos municipios españoles que crecieron y reventaron al mismo tiempo que lo hacía la burbuja inmobiliaria. Los 700 millones que el ayuntamiento (PSOE) tenía previsto ingresar de la construcción de un nuevo desarrollo urbanístico con decenas de miles de viviendas —no pasó de los planos— resumen una gestión cinco estrellas basada en espejismos con forma de ladrillo. La deuda, que desde el inicio de la crisis se ha multiplicado por 10 —de 36 a 369 millones—, asfixia una ciudad que se dejó llevar en su esplendor por gastos inverosímiles: palmeras importadas de Egipto, que tras secarse fueron sustituidas por variantes de Elche; una piscina de agua salada con una fina arena de playa; la creación de una brigada de policía montada local, con seis caballos que terminaron vendidos a la Guardia Civil… Es la segunda localidad de España que más aumentó la de deuda per cápita en la crisis: de 335 a 2.941 euros. Durante los años de bonanza, se sumó a la fiebre urbanística con la construcción de un nuevo barrio en el norte de la ciudad. Para conectarlo con el centro ideó un tranvía que se ha convertido en símbolo de una gestión cuestionable. El Tribunal de Cuentas investiga, entre otros gastos, el desfase entre el coste inicial previsto del tranvía (103,4 millones) y el real (142,5).
La mayor parte de su agujero financiero corresponde a sus empresas municipales. Bajo el paraguas de un gran holding llamado Innova, Reus llegó a acumular casi una veintena de sociedades que se encargaban de la gestión del agua, centros sanitarios o aparcamientos. Algunas de estas empresas tenían participaciones privadas. En los últimos meses, el ayuntamiento, gobernado por CiU y PP, ha adelgazado el holding y agrupado empresas de mercado. “Una parte de la deuda se paga con los tributos de los contribuyentes mientras que las empresas de mercado lo hacen con los propios beneficios que generan”, explica el concejal de Hacienda, Joaquim Enrech (CiU).Los excesos de los años anteriroes a la crisis fomentaron la despreocupación por las cuentas públicas y dio lugar a actuaciones irregulares. Reus (Tarragona) es la cuarta ciudad, de más de 100.000 habitantes, de España que más elevó la deuda per cápita desde 2008 y está entre las 10 que más subieron la deuda total.
En especial, dos operaciones contribuyeron a engordar la deuda: una fue la construcción de la Fira, por la que el Ayuntamiento firmó un crédito de 37,6 millones. El anterior gobierno local, formado por un tripartito entre PSC, ERC e ICV, planeó pagar la construcción con los ingresos de un centro comercial. Sin embargo, las obras de este complejo comercial estuvieron paradas hasta hace poco. El segundo proyecto polémico es la construcción del Hospital Sant Joan. Diversas facturas municipales están siendo investigadas por la justicia dentro delcaso Innova, un macroproceso judicial con más de 40 imputados, entre ellos 14 ediles del tripartito. Una auditoría reveló contrataciones a dedo, pago de sueldos e incentivos a altos cargos de manera injustificada, concesiones de avales dudosos y facturaciones irregulares entre 2009 y 2011. “En época de vacas gordas todo coló”, resumió el actual alcalde, Carles Pellicer (CiU) hace un par de años.
Otro municipio madrileño figura en la lista de las ciudades que más inflaron su deuda desde 2008. Torrejón de Ardoz tenía un pasivo de solo 28 millones en 2007. La localidad, famosa por su base aérea, era reconocida por tener unas cuentas bastantes saneadas. Pero a partir de ese año cuando entró a gobernar Pedro Rollán (PP) las obligaciones se han multiplicado por cuatro. Y con monumentos al derroche como el Parque Europa. Inaugurado en septiembre de 2010 y un coste valorado por encima de los 20 millones, en sus 23 hectáreas se esparcen 16 reproducciones en miniaturas de monumentos europeos como la Puerta del Sol o la Puerta de Brandeburgo… o un lienzo original del muro de Berlín.
En el extremo contrario de estos Consistorios está Badajoz. Es el Ayuntamiento de España que más redujo la deuda durante la crisis y el segundo que más la rebajó por habitante desde 2008. Esta cálida ciudad de 150.000 vecinos ha sido un ejemplo de prudencia financiera. Durante los años de la juerga inmobiliaria destinó los ingresos extraordinarios procedentes de esta actividad a ahorro en vez de aumentar el gasto estructural, como dictan los manuales de economía. Y con ese ahorro pudieron invertir sin recurrir a nuevos créditos. “La clave está en presupuestar con mucha prudencia y ajustar los gastos”, explica el alcalde Francisco Javier Fragoso (PP). “Estamos acostumbrados a trabajar sin apenas recursos, casi en economía de guerra”, añade el regidor pacense.
Aunque no son tantos los municipios que están en la UVI, el Gobierno lanzó el año pasado un salvavidas para rescatar a 300 entidades locales. La dura lección por los excesos y la Ley de Estabilidad Presupuestaria, aprobada en 2012, han servido para controlar las finanzas locales. Aunque aún hay casos con respiración asistida, la mayoría tiene sus cuentas saneadas.
La mala gestión ha llevado a Jerez a ser el municipio de España que más aumentó la deuda durante la crisis, entre 2008 y 2013, según datos del Ministerio de Hacienda recopilados por este periódico. También ocupa la tercera posición entre los grandes Consistorios —de más de 100.000 habitantes—, que más han incrementado la deuda per cápita durante la crisis, solo por detrás de Jaén y Parla. Desde entonces, las cosas han mejorado algo en la localidad gaditana que estuvo a punto de entrar en bancarrota si no hubiera sido rescatada por el Estado.
El de Jerez no es un caso único. Desde el comienzo de la crisis cuatro de cada diez Ayuntamientos de España aumentaron su deuda pública. De los 8.117 municipios, 3.306 elevaron sus obligaciones de pago en 11.334 millones entre 2008 y 2013. A pesar de todo, el pasivo municipal —incluidas las diputaciones y entidades locales menores— representa un 4,1% del producto interior bruto (PIB). Una migaja comparado con el nivel total de deuda pública de España que se ha duplicado durante estos años hasta el 96,5% del PIB.
La mayoría de Ayuntamientos gestionaron mejor la abundancia y sortean la escasez mejor que Jerez o que Parla y Jaén, otros dos ejemplos de desfase. Un total de 2.374 municipios lograron reducir la deuda en 1.213 millones. Otras 2.437 localidades no deben nada, según la información remitida por la central de información de riesgos del Banco de España (CIRBE), utilizada por Hacienda, que recoge las obligaciones financieras.
Los que habían planificado bien han podido salir adelante. La mayor parte de los ingresos de los ayuntamientos proceden del impuesto sobre bienes inmuebles (IBI), un tributo que está ajeno al ciclo económico. Tras el pinchazo del ladrillo, muchos consistorios han subido este impuesto para compensar la caída de la recaudación de los tributos vinculados al ladrillo. Los ingresos por el IBI han crecido un 40% desde 2008, hasta unos 11.500 millones.Durante unos años el boominmobiliario lo salpicó todo. La venta de suelo y las promociones inmobiliarias eran máquinas de fabricar billetes que atraía a los más voraces. Muchos alcaldes multiplicaron los ingresos de sus municipios gracias a las licencias urbanísticas, recalificaciones y ventas de parcelas municipales. Crearon estructuras de gastos sobredimensionadas. Ofrecieron servicios públicos que en condiciones normales no podían costear. Y en 2008, cuando el catacrak financiero pinchó la burbuja inmobiliaria, cientos de municipios se quedaron con las cajas vacías y una abultada factura.
“En términos agregados la deuda municipal no se ha comportado mal. Es muy baja. No se puede decir que hayan gastado mucho en términos agregados. El equilibrio es la norma de las entidades locales. Está en su ADN”, explica Roberto Fernández Llera, experto en Hacienda Pública y doctor por la
Desde 2003, las coaliciones que tuvieron que hacer con Pacheco para conseguir la alcaldía provocaron que se crearan dos administraciones paralelas, la del partido en el Gobierno y la que lideraba el político andalucista. Los costes de personal y de asesores se dispararon. Cuando estalló la crisis y la mayoría de las administraciones locales empezaban a sufrir los efectos de la recesión, el consistorio jerezano ya acumulaba una deuda millonaria inasumible. La ciudad tuvo que pedir unos 400 millones del plan de proveedores estatal para pagar sus facturas, algunas llevaban años en los cajones.
Los duros ajustes acometidos por los Ayuntamientos para sanear sus finanzas han supuesto que registraran un superávit del 0,4% del PIB en 2013, lo que ha servido para que España se aproximara al objetivo impuesto por Bruselas. De hecho, durante la crisis los municipios han reducido su plantilla en más de 61.000 empleados públicos, según cifras de Hacienda. Solo durante los dos últimos años han aprobado recortes por cerca de 8.000 millones, según datos oficiales. Pero a pesar de ello, algunos aún siguen colapsados por su deuda.
El alcalde jiennense, José Enrique Fernández de Moya (PP), reconoce la situación de “quiebra técnica y de ruina” en la que se encuentra el ayuntamiento. Pero culpa de este colapso a los anteriores gobernantes del PSOE e IU. Estos, sin embargo, alegan que la deuda no ha dejado de crecer durante la gestión popular. De hecho, Jaén tuvo que reclamar casi 300 millones al plan de pago a proveedores en 2012.El Ayuntamiento de Jaén (gobernado por el PP) es uno de los que soporta una losa más pesadas. Es el municipio de España, de más de 100.000 habitantes, que más aumentó la deuda por vecino durante la crisis. En términos absolutos, Jaén (116.000 habitantes) es, con 413 millones, la quinta ciudad que más subió su endeudamiento desde 2008, solo superado por Cádiz, Madrid, Barcelona y Parla.
Las causas que explican la crítica situación financiera tienen que ver con una plantilla sobredimensionada y un complejo entramado de empresas públicas. En el anterior mandato, ya con una situación económica delicada, la ciudad jiennense se transformó urbanísticamente por la construcción de un moderno tranvía, que atraviesa la ciudad. Tres años después de terminarse la obra, y tras ser inaugurada, las vías están huérfanas. El tranvía no ha vuelto a circular. La obra costó 120 millones a la Junta de Andalucía, pero el Consistorio tiene que pagar el mantenimiento y los vagones —que acumulan polvo en las cocheras—, pero no lo puede afrontar.
Parla (125.000 habitantes) es una ciudad al sur de la Comunidad de Madrid. De origen humilde, representa como pocos el auge y caída de tantos municipios españoles que crecieron y reventaron al mismo tiempo que lo hacía la burbuja inmobiliaria. Los 700 millones que el ayuntamiento (PSOE) tenía previsto ingresar de la construcción de un nuevo desarrollo urbanístico con decenas de miles de viviendas —no pasó de los planos— resumen una gestión cinco estrellas basada en espejismos con forma de ladrillo. La deuda, que desde el inicio de la crisis se ha multiplicado por 10 —de 36 a 369 millones—, asfixia una ciudad que se dejó llevar en su esplendor por gastos inverosímiles: palmeras importadas de Egipto, que tras secarse fueron sustituidas por variantes de Elche; una piscina de agua salada con una fina arena de playa; la creación de una brigada de policía montada local, con seis caballos que terminaron vendidos a la Guardia Civil… Es la segunda localidad de España que más aumentó la de deuda per cápita en la crisis: de 335 a 2.941 euros. Durante los años de bonanza, se sumó a la fiebre urbanística con la construcción de un nuevo barrio en el norte de la ciudad. Para conectarlo con el centro ideó un tranvía que se ha convertido en símbolo de una gestión cuestionable. El Tribunal de Cuentas investiga, entre otros gastos, el desfase entre el coste inicial previsto del tranvía (103,4 millones) y el real (142,5).
La mayor parte de su agujero financiero corresponde a sus empresas municipales. Bajo el paraguas de un gran holding llamado Innova, Reus llegó a acumular casi una veintena de sociedades que se encargaban de la gestión del agua, centros sanitarios o aparcamientos. Algunas de estas empresas tenían participaciones privadas. En los últimos meses, el ayuntamiento, gobernado por CiU y PP, ha adelgazado el holding y agrupado empresas de mercado. “Una parte de la deuda se paga con los tributos de los contribuyentes mientras que las empresas de mercado lo hacen con los propios beneficios que generan”, explica el concejal de Hacienda, Joaquim Enrech (CiU).Los excesos de los años anteriroes a la crisis fomentaron la despreocupación por las cuentas públicas y dio lugar a actuaciones irregulares. Reus (Tarragona) es la cuarta ciudad, de más de 100.000 habitantes, de España que más elevó la deuda per cápita desde 2008 y está entre las 10 que más subieron la deuda total.
En especial, dos operaciones contribuyeron a engordar la deuda: una fue la construcción de la Fira, por la que el Ayuntamiento firmó un crédito de 37,6 millones. El anterior gobierno local, formado por un tripartito entre PSC, ERC e ICV, planeó pagar la construcción con los ingresos de un centro comercial. Sin embargo, las obras de este complejo comercial estuvieron paradas hasta hace poco. El segundo proyecto polémico es la construcción del Hospital Sant Joan. Diversas facturas municipales están siendo investigadas por la justicia dentro delcaso Innova, un macroproceso judicial con más de 40 imputados, entre ellos 14 ediles del tripartito. Una auditoría reveló contrataciones a dedo, pago de sueldos e incentivos a altos cargos de manera injustificada, concesiones de avales dudosos y facturaciones irregulares entre 2009 y 2011. “En época de vacas gordas todo coló”, resumió el actual alcalde, Carles Pellicer (CiU) hace un par de años.
Otro municipio madrileño figura en la lista de las ciudades que más inflaron su deuda desde 2008. Torrejón de Ardoz tenía un pasivo de solo 28 millones en 2007. La localidad, famosa por su base aérea, era reconocida por tener unas cuentas bastantes saneadas. Pero a partir de ese año cuando entró a gobernar Pedro Rollán (PP) las obligaciones se han multiplicado por cuatro. Y con monumentos al derroche como el Parque Europa. Inaugurado en septiembre de 2010 y un coste valorado por encima de los 20 millones, en sus 23 hectáreas se esparcen 16 reproducciones en miniaturas de monumentos europeos como la Puerta del Sol o la Puerta de Brandeburgo… o un lienzo original del muro de Berlín.
En el extremo contrario de estos Consistorios está Badajoz. Es el Ayuntamiento de España que más redujo la deuda durante la crisis y el segundo que más la rebajó por habitante desde 2008. Esta cálida ciudad de 150.000 vecinos ha sido un ejemplo de prudencia financiera. Durante los años de la juerga inmobiliaria destinó los ingresos extraordinarios procedentes de esta actividad a ahorro en vez de aumentar el gasto estructural, como dictan los manuales de economía. Y con ese ahorro pudieron invertir sin recurrir a nuevos créditos. “La clave está en presupuestar con mucha prudencia y ajustar los gastos”, explica el alcalde Francisco Javier Fragoso (PP). “Estamos acostumbrados a trabajar sin apenas recursos, casi en economía de guerra”, añade el regidor pacense.
Aunque no son tantos los municipios que están en la UVI, el Gobierno lanzó el año pasado un salvavidas para rescatar a 300 entidades locales. La dura lección por los excesos y la Ley de Estabilidad Presupuestaria, aprobada en 2012, han servido para controlar las finanzas locales. Aunque aún hay casos con respiración asistida, la mayoría tiene sus cuentas saneadas.
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