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El IBI podría reducirse en las viviendas sostenibles

El Gobierno contempla la posibilidad dereducir hasta un 20% el IBI en aquellas viviendas que demuestren mayor eficiencia energética. De este modo, el ejecutivo tiene la intención de premiar a los propietarios de aquellos inmuebles que se adapten con el fin de obtener una mayor calificación energética.
El impuesto que grava los bienes inmuebles podría verse reducido hasta un 20% para los inmuebles más eficientes. El Gobierno del Estado dejaría en manos de los consistorios municipales a partir del próximo 1 de enero, que es cuando entran en vigor las cuentas públicas, esta posibilidad.

¿Qué porcentajes se aplicarían?

El Ministerio de Hacienda ha establecido una serie de tramos con unos porcentajes máximos de bajada del IBI en función del grado de eficiencia de la vivienda. La propuesta que incluye el Ministerio en los Presupuestos Generales para 2016 prevé para aquellos inmuebles que tengan una calificación energética de máxima eficiencia (A), la reducción de un 20%; en los casos en que dispongan de la calificación B, la máxima rebaja será del 16%; para los inmuebles que tengan un certificado C, se podrá llegar al 12%; si cuentan con el D, hasta el 8%; y por último, aquellas viviendas que cuenten con el certificado E, podrán optar a una rebaja máxima del 4%.
Las viviendas con una calificación de menor eficiencia, como F o G, o que directamente no tengan certificado alguno, no podrán aplicarse ninguna rebaja.
Los municipios son los que podrán aprobar esta bonificación para 2016 y, en ese caso, los interesados deberán acreditar que cuentan con el certificado necesario.

¿Cómo conseguir una casa eficiente?

Además de conseguir una rebaja en el IBI, tomar ciertas medidas en tu piso de Barcelona, se traduciría en un significativo ahorro anual. Veamos algunas propuestas para un consumo energético inteligente:
  • Aísla correctamente tu vivienda. Para ello, tienes varias opciones. Entre ellas, la instalación del doble acristalamiento o el aislamiento térmico en el edificio.
  • Cambia los electrodomésticos. Un hogar medio en España consume algo más de 4.000 kWh al año de electricidad, según datos del Instituto para la Diversificación y el Ahorro de Energía (IDAE). Si quieres obtener una calificación elevada, es necesario contar con electrodomésticos eficientes con etiquetas de alta calificación como A+, A++ o A+++.
  • Elige bien los sistemas de refrigeración. Desde 2013 los equipos de aire acondicionado cuentan con el etiquetado eficiente. De este modo, es posible adquirirlos sabiendo cuál es su grado de eficiencia. Aún así, el IDAE aconseja recurrir a métodos alternativos para refrescar la vivienda en verano como la instalación de sistemas evaporativos, el uso de ventiladores o incluso el de toldos para evitar que entre la luz del sol.
  • Escoge sistemas de calefacción eficientes. Desde el pasado 26 de septiembre se aplica en España la Directiva europea ERP que obliga a que los equipos generadores de calor vendidos incluyan una etiqueta de eficiencia con calificaciones. Aunque la ley no impone al consumidor la adquisición de un nuevo sistema de calefacción, los expertos recomiendan sustituir los equipos por aquellos que ofrezcan mejores prestaciones y proporcionen un mayor ahorro y una menor cantidad de emisiones contaminantes.

7 claves sobre la habitabilidad de la vivienda

La habitabilidad de la vivienda es un concepto básico en arquitectura. Se utiliza tanto a la hora de construir un inmueble como en el momento de rehabilitar otro ya existente. Sin embargo, a pesar de la extensión de su uso, se trata de una noción ambigua para el gran público, con muchas lagunas e imprecisiones.
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Con estas claves nos proponemos indagar en torno a este término, sus características más relevantes así como sus funciones y su aplicación en el parque de viviendas de España. Un análisis que va más allá de un término arquitectónico, pues la habitabilidad de la vivienda se puede convertir en una solución para reactivar el sector inmobiliario en España.

1.Satisfacer las necesidades del usuario
A la hora de hablar de habitabilidad nos referimos, explica William A. Palencia, del estudio Espacio Habitable, “a la capacidad que tienen los diferentes espacios para satisfacer las necesidades de los usuarios a través de actividades concretas que se generan por los hábitos”. Asimismo, subraya este arquitecto, para que esta definición sea completa hay que partir de tres conceptos: el espacio físico, las necesidades de los habitantes y las actividades que satisfacen esas necesidades. Ello se debe a que de estos tres elementos depende el grado de satisfacción que se genera entre los habitantes, su consumo de energía y sus residuos.
La suma de estos tres componentes obtiene como resultado el grado de habitabilidad de dicho espacio, que queda contemplado en el Código Técnico de Edificación (CTE), norma que establece las exigencias que deben cumplir los edificios. En este sentido, sostienen desde el estudio Amutio y Bernal Arquitectos, son cinco los aspectos concretos que se deben evaluar para habitabilidad de una vivienda: acústica, higrotérmica, ventilación, confort visual y confort espacial. En las siguientes líneas desbrozamos en qué consiste cada uno de estos elementos.

2.La acústica de las viviendas
La acústica es uno de los factores que generan mayor número de problemas en un edificio. Para evitarlos, desde Amutio y Bernal Arquitectos señalan que se debe atender a cada tipo de ruido concreto pues “no hay una receta mágica que sirva para todo”. Así, añaden, “lo primero que se hace es evaluar cuál es la fuente del ruido y por dónde se transmite”, factores a partir de los cuales, se adoptan unas medidas u otras.
Entre las mismas, explica William A. Palencia, destacan los “sistemas para cerramientos exteriores” aplicados con distintos tipos de materiales de aislamiento. En paralelo, señala que “en el caso de puertas y de ventanas es importante tener en cuenta características como la ruptura del puente término y el cristal de cámara” y, adicionalmente, concreta, “para los muros existen diferentes tipos de soluciones utilizando materiales con una gran capacidad de absorción acústica”.

3.Higrotérmica y ventilación
La habitabilidad de la vivienda también depende, y mucho, de que los espacios registren una temperatura y una humedad adecuadas así como de que estos se encuentren correctamente ventilados. Desde Amutio y Bernal confirman que todas las viviendas deben ventilar un mínimo para tener un ambiente salubre. Ello se debe a que si bien “antiguamente ese mínimo se conseguía sin hacer nada, ya que las ventanas eran poco herméticas y la casa ventilaba sin querer”, la estanqueidad de las carpinterías modernas “hace necesario prever por dónde enta y sale el aire de la vivienda para su adecuada ventilación”.
Mayor esfuerzo supone solucionar los problemas relacionados con las humedades que se puedan generar en una vivienda. De hecho, como opina Palencia, “generalmente las humedades son producidas por una mala ejecución de la obra o por una falta de mantenimiento de la misma a lo largo del tiempo”. En este sentido, el estudio Amutio y Bernal recomienda, ante todo, “saber su procedencia” ya que “algunas se resuelven con ventilación y otras actuando sobre el cerramiento”.

4.Búsqueda del confort visual…
En arquitectura, el concepto de confort visual se basa en disponer de un grado de iluminación adecuado a la tarea que se va a realizar en un edificio. En el caso concreto de las viviendas, aclaran Amutio y Bernal Arquitectos, “el requisito de la norma suele ser que algunas de las estancias, como salones, cocinas o dormitorios, tengan luz natural”. Existen ciertas normativas municipales que “exigen que estas tengan unas superficies mínimas de ventana”.
Es por ello que entre las medidas que son necesarias para alcanzar este objetivo destaca, ante todo, que las estancias cuenten con iluminación natural. De igual modo, aseguran que debe preverse que la superficie de ventana sea adecuada al uso de cada estancia y que la iluminación artificial también sea la adecuada, es decir, que cuente con potencia suficiente, que sea homogénea y que evite deslumbramientos.

5…Y del confort espacial
Por último, la habitabilidad de la vivienda también pasa por mejorar el confort espacial, esto es: el tamaño y la altura de los espacios del inmueble. Este indicador es uno de los principales puntos débiles de la vivienda en nuestro país, indica el profesor de la Universidad de Navarra José Manuel Pozo, para quien la clave está en hacer “viviendas más pensadas y con mayor superficie”. El mismo encuentra dificultades, fundamentalmente, en la adaptación de la vivienda a las discapacidades de determinados colectivos, esto es, en su accesibilidad.
En este sentido, William Palencia remarca que para mejorar este indicador es necesario “planificar el proyecto basándose en un análisis de las necesidades de las personas dependientes y de quienes las asisten” así como ofrecer soluciones a las necesidades concretas. De igual modo, desde Espacio Habitable subrayan la necesidad de “hacer un estudio de viabilidad sobre el tipo de proyecto que se va a realizar”, en el que se tengan en cuenta “las diferentes novedades que ofrece el mercado en cuanto a tecnología y materiales”.
Un punto que comparten con Amutio y Bernal, ya que desde el punto de vista de este estudio de arquitectura sostienen que “la accesibilidad no está solo en llegar a los sitios sino también en poder utilizarlos una vez que se ha llegado”. Así, remarcan, las medidas a adoptar “dependen del colectivo al que van dirigidas”. “No es lo mismo una persona en silla de ruedas, en camilla o una persona ciega. En estos casos lo normal es adaptar la vivienda a las necesidades específicas del usuario. No tiene sentido que todas las viviendas estén adaptadas a todas las posibles discapacidades”, matizan.

6.Legislación adaptada a los tiempos
Con todo lo dicho, toca hacer balance de la situación en que se encuentra el parque de viviendas de nuestro país en materia de habitabilidad. Una reflexión cuyas conclusiones principales comparten los tres expertos consultados. Así, para el profesor José Manuel Pozo “las viviendas de los años 50 y 60 se encuentran mejor muchas veces” que las actuales, “aunque tengan condiciones menores para la comodidad física”.
Este indicador, para el estudio de arquitectura Amutio y Bernal, depende de con qué se compare, ya que las condiciones de habitabilidad exigibles a una vivienda “dependen de las exigencias de la sociedad y van evolucionando con el tiempo”. “Por poner un ejemplo muy sencillo, hace 50 años no suponía un malestar especial oír al vecino, era algo que se asumía como normal y hoy en día es una cuestión inadmisible”, subrayan.
Así, desde esta empresa sostienen que la legislación se ha ido adaptando “para que las nuevas viviendas tengan unos estándares de calidad más elevados”. Sin embargo, lamentan que las viviendas ya existentes antes de estos cambios mantienen unos estándares originales muy bajos de habitabilidad ya que desde su punto de vista “sin duda se debe a que legislar sobre una vivienda con dueño es muy problemático”.

7.Una solución al sector
Son estas carencias en materia de accesibilidad, sin embargo, las que se convierten en una oportunidad de recuperación para el sector, aunque la misma pasa por la adopción de medidas paraque se mejoren las condiciones de habitabilidad de las viviendas del parque inmobiliario de nuestro país. En esta línea, Amutio y Bernal señalan que existen, principalmente, dos tipos de medidas que podrían solucionar el problema: “las encaminadas a cumplir unos mínimos” y “las encaminadas a subvencionar una práctica concreta”. Así, lamentan que del primer tipo aún no se haya desarrollado una medida concreta algo que sí existe dentro de las medidas del segundo tipo “aunque van dirigidas a comunidades de vecinos, no a particulares”. Y recalcan: “A nivel autonómico o municipal se han reducido mucho este tipo de ayudas”.
Por su parte, desde Espacio Habitable coinciden en señalar que el fomento de la habitabilidad “no solo sería una gran oportunidad de trabajo para los profesionales afectados por la crisis” sino “una oportunidad para los usuarios el poder tener una vivienda con un alto nivel de habitabilidad, sana y adecuada a sus actuales necesidades”. No obstante, señalan que es necesario contar con técnicos preparados en la materia, ya que actualmente existen profesionales “capacitados, formados y con experiencia para diseñar ejecutar proyectos acordes a las necesidades actuales” pero, lamentablemente, existe “un alto porcentaje de ellos que sigue ofreciendo soluciones tradicionales y obsoletas a los usuarios”.

Lo que todo propietario debería saber del certificado energético

TU CERTIFICADO ENERGÉTICO 682494354 INFÓRMATE!
Los propietarios de viviendas de toda España que pongan sus pisos en el mercado tienen la obligación legal de asignar a sus inmuebles una etiqueta energética y de exponerla a cualquier posible interesado. ¿Es solo un trámite más que debe cumplir el propietario? Creer que la certificación energética de una vivienda es un trámite más es un grave error.
En otros países donde ya está socialmente asumida, esta normativa está produciendo lo que podríamos llamar ‘depreciación energética’. Las viviendas más modestas, con deficientes aislamientos y equipos climatizadores de peor calidad, pierden valor en el mercado inmobiliario en favor de las mejor equipadas.
La certificación energética funciona en la práctica como si de una ‘tasación energética’ se tratara, circunstancia que ya han previsto la mayoría de las empresas tasadoras de inmuebles, que incorporan este nuevo factor modulador en sus valoraciones.
Es necesario advertir a los consumidores que la cosa puede ser mucho peor si el técnico certificador carece de los conocimientos específicos para optimizar el cálculo o, simplemente, actúa sin la conciencia profesional adecuada, que debería impulsarle a defender los intereses del cliente; por ejemplo, si no va a inspeccionar la vivienda, pese a ser obligatorio. Con seguridad se asignará a la vivienda una etiqueta energética injustamente baja, peor que la que obtendría en caso contrario.
Por el momento, el cálculo solamente se realiza mediante dos programas homologados. Los dos trabajan a partir de los datos que suministra el técnico, que expresan el rendimiento de los equipos térmicos de la vivienda y la capacidad de aislamiento térmico de sus paredes, suelos y techos. A falta de un análisis detallado, el programa puede proporcionar automáticamente estas cifras de partida, llamadas datos por defecto.
El problema es que estos valores ‘gratis’ están siempre del lado de la seguridad del cálculo, lo que significa que son bastante peores que los reales, que solo se obtienen mediante un análisis minucioso. Por poner un ejemplo, estos valores por defecto atribuyen a la bomba de calor genérica un rendimiento del 150%. Pues bien, los valores reales de la mayoría de los modelos más modernos superan el 320%. Solo con esto la etiqueta se perjudica en un grado. Absolutamente nada que ver con la realidad.
La posibilidad que ofrecen los programas de usar datos por defecto no autoriza al técnico a usar estos datos siempre: solo deberían usarse en aquellos casos en que sea imposible estimar, medir o deducir los valores en cuestión. Las cifras así obtenidas son lo que el programa de cálculo denomina datos estimados y datos conocidos.
Para ser capaz de determinarlos el técnico debe poseer una formación específica y dedicarle el tiempo necesario, que nunca va a bajar de las diez horas de trabajo. De otro modo, se compromete seriamente la calidad del servicio, y con ella los intereses del cliente. Hemos realizado un ejercicio estadístico de 5.000 certificaciones para diversas zonas climáticas y el resultado es determinante: si se utilizan valores por defecto, la etiqueta empeora habitualmente en dos grados. Esto lo acabará pagando el cliente con la valoración de su vivienda.
El técnico está obligado a justificar sus cálculos, exponiendo las pruebas y comprobaciones realizadas. Su trabajo está sujeto a la inspección de los organismos autonómicos. El propietario es responsable de la existencia y exactitud del certificado energético, y el destinatario de las posibles sanciones. Lo único seguro es confiar en técnicos con la formación específica adecuada y que dediquen al trabajo el tiempo que necesita. Con ello sus intereses quedarán a salvo.

¿Por qué contar con el certificado energético de la vivienda?

El nivel de eficiencia del hogar está directamente relacionado con el consumo de energía. Solicita el Certificado Energético 872980381
El 5 de marzo se celebra el Día Mundial de la Eficiencia Energética. Para las viviendas a la venta o en el mercado de arrendamiento es obligatorio contar con una evaluación de la eficiencia energética del hogar desde el pasado junio de 2013. Aunque aún no haya calado en la sociedad española la importancia de la calificación energética supondrá una relación directa con el valor del inmueble.

El nivel de eficiencia del hogar está directamente relacionado con el consumo de energía. Según Tinsa Certify, el coste de una vivienda de tipo A tiene un gasto de 200 euros de media al año, mientras una vivienda G el gasto asciende a 2.500 euros al año. La filial de Tinsa analiza por qué es tan importante contar con un certificado energético de la vivienda:
  • Ahorro económico para el usuario. Las medidas de mejora energética conducen a ahorros económico. ¿es necesario invertir para lograr ese ahorro? En gran parte de las ocasiones las inversiones no superan los 3.000 €.
  • Una vivienda eficiente es más atractiva para el comprador. La inversión en mejorar la eficiencia energética contribuye a incrementar el valor del inmueble. Este ahorro es un activo económico de la vivienda, que se traduciría en un “mayor valor” frente al que tendría si no se hubiera realizado la reforma.
  • Poder incrementar la comodidad de nuestra vivienda gastando menos. La climatización ideal de nuestra vivienda depende tanto de las fugas de energía como de la generación de la energía precisa para conseguir una situación de confort. Lo ideal es buscar un equilibrio entre comodidad y consumo, reduciendo fugas de energía e instalando máquinas eficientes.
  • Evitar emisiones de gases de efecto invernadero nocivos para nuestra vida. Perturban las condiciones de salubridad de nuestro entorno, especialmente en las grandes ciudades, produciendo un incremento notable de las afecciones pulmonares.

Escaso control a los certificados de eficiencia energética en los hogares

Cuando a mediados de 2013, la ley estableció la obligatoriedad de que todas las viviendas que se vendieran o alquilaran debían contar con un certificado energético, los expertos ya advirtieron que no se generalizaría su solicitud hasta que llegaran las multas. Pues bien, ese momento ya está aquí. La gestión de este documento, que mide el grado de eficiencia energética de los inmuebles, depende de las comunidades autónomas y, por ello, es muy complicado obtener datos homogéneos de todas y cada una de ellas.

Sin embargo, la Comunidad de Madrid, una de las regiones donde se concentra la mayor actividad inmobiliaria del país, ha hecho públicos los datos de los expedientes sancionadores que ha abierto hasta ahora.
Durante 2014, primer ejercicio completo en el que estuvo en vigor esta nueva exigencia, se incoaron un total de 21 expedientes sancionadores, una cifra que se antoja francamente ínfima si se compara con el total de certificados energéticos expedidos, que sumaron 120.397 en dicho territorio, según las cifras a las que tuvo acceso CincoDías. Así, dichos procesos apenas representaron el 0,01% del total de documentos concedidos, si bien este resultado no quiere decir que sea consecuencia de que casi todos los certificados están correctamente elaborados. Como es lógico, la inspección ha arrancado hace relativamente poco tiempo y no ha llegado aún a buena parte del mercado.
De esos 21 expedientes, nueve de ellos se iniciaron por falsear la información que aparece en los certificados energéticos, ya que ésta no coincidía con los datos que constataron después los inspectores de la Dirección General de Industria, Energía y Minas de la comunidad. En otras nueve ocasiones, la inspección concluyó que el inmueble que pretendía arrendarse no contaba con el preceptivo certificado. Y en los tres procesos restantes, la inspección decidió actuar al comprobar que el técnico certificador que firmaba el documento no reunía los requisitos legalmente establecidos (la titulación habilitante) para poder realizar estos exámenes a las viviendas y edificios.
Bajas calificaciones
Fuentes de la Consejería de Economía del Gobierno de Ignacio González especificaron que de esos 21 expedientes abiertos, 16 ya concluyeron y se procedió a sancionar finalmente a un total de 14 infractores, mientras que los cinco procesos restantes aún se encuentran pendientes de resolución. La cuantía de las sanciones impuestas fue de 601 euros por arrendar un piso careciendo del preceptivo certificado, mientras en los casos en los que la multa fue por la no idoneidad del técnico que emitió el documento o por falsear la información relativa al inmueble, los importes oscilaron entre los 2.000 y los 6.000 euros.
Del balance obtenido en Madrid, también se desprende que pese a que son muchos los certificados tramitados, baste comparar esa cifra de 120.397 documentos emitidos el año pasado con las 44.231 casas que se vendieron en la región en idéntico periodo, según los registradores de la propiedad, fuentes de la Consejería de Economía advierten que no es posible discernir cuántos de ellos son para casas en venta y cuáles en alquiler. Y es que esa información no suele incluirse en el certificado y además en España aún no existe una estadística oficial sobre cuántas viviendas se encuentran en régimen de arrendamiento. Increíble, pero cierto. Sobre las notas obtenidas, suspenso generalizado, al haber acaparado el 82% de las casas alguna de las tres peores calificaciones. De hecho, el 17,6% de ellas obtiene la peor, una G.

¿Por qué no despegan los certificados energéticos?

Los últimos datos del Instituto para la Diversificación y el Ahorro Energético (IDAE), publicados en junio, muestran que solamente el 6% del parque de 10 millones de edificios existentes y el 2,5% de las viviendas poseen la certificación energética. El 85% de los casos se sitúa por debajo de la letra E. Solo el 1% ha conseguido la calificación B y poco más del 0% la A, que es la más alta. El panorama no es, precisamente, alentador.
¿Qué está fallando? Para empezar, el público en general desconoce para qué sirve la certificación. La considera un elemento recaudatorio más y la crisis no ha ayudado a cambiar esta percepción. A la falta de liquidez se ha sumado una enorme oferta de técnicos en paro que ha hundido el precio de las certificaciones, algo que los tenedores de inmuebles han aprovechado para apretar aún más las tarifas.
Estos precios reducidos han provocado que la calidad de las certificaciones sea realmente escasa. La parte más importante de la certificación, al margen de la mera clasificación del inmueble, es el desarrollo de las medidas de mejora aplicables para reducir el consumo del inmueble y mejorar su calificación. Este aspecto está pasando desapercibido para el gran público, cuando debería ser la herramienta inicial fundamental para la gestión energética del inmueble. Es necesario que los técnicos expliquen al usuario cómo se utiliza la certificación y la desarrollen en consecuencia.
El mercado, además, no ha incorporado todavía la letra de la calificación como un elemento del valor del inmueble. En otros países donde existe esta experiencia, como por ejemplo Alemania, los pisos de baja calificación muy difícilmente se alquilan, ya que el usuario sabe que el gasto energético para mantener las condiciones de habitabilidad es muy elevado. A veces tanto como un porcentaje del precio de la renta.
Además, aunque existe un régimen de infracciones y sanciones, las administraciones públicas no han habilitado suficientes herramientas ni organismos para vigilar el cumplimiento de la ley. Muchos caseros descartan realizarlo, ya sea por desconocimiento o por ahorrarse el coste de este trámite.
El segundo factor que está dificultando el avance de la certificación energética es la lentitud en la aplicación de medidas de financiación real por parte de la Administración. El ‘Plan Estatal de fomento del alquiler de viviendas 2013-2016′, de abril de 2013, contemplaba ayudas públicas destinadas a actuaciones de rehabilitación energética. El pasado 18 de julio, el Consejo de Ministros volvió a aprobar el mismo plan, ahora con la autorización para firmar convenios con todas las comunidades autónomas y distribuir los 2.300 millones de euros de ayudas públicas: hasta 5.000 euros por vivienda para actuaciones de eficiencia energética y hasta 11.000 euros por rehabilitación.
Sin embargo, su aplicación depende del desarrollo normativo, que compete a las comunidades autónomas y a los ayuntamientos en cuanto al alcance, registro, inspección y sanciones. Aquí el panorama es desigual. Algunas administraciones adolecen de falta de rigor como son los casos de Galicia y Aragón, que solo han registrado 464 y 32 certificaciones, respectivamente. En el extremo contrario, destaca Cataluña, y en concreto el Ayuntamiento de Barcelona que, a través del Consorcio de la Vivienda, abrió en julio una convocatoria de ayudas a la rehabilitación energética. El dinero lo aportarán el propio ayuntamiento y el Gobierno catalán.
Queda un largo camino por recorrer, pero las directrices europeas, la legislación nacional y el incremento de los costes de los combustibles invitan a pensar que la certificación energética, comoelemento clave del impulso a la rehabilitación energética de edificios y al ahorro, ha llegado para quedarse

Bruselas sanciona a España por la normativa sobre eficiencia energética


La Comisión Europea ha abierto un expediente contra España y otros 23 países por no notificarle la transposición de la normativa europea sobre eficiencia energética a tiempo, según ha anunciado este miércoles en un comunicado.

El Ejecutivo comunitario envió el pasado 22 de julio a un total de 24 países una carta formal de notificación, el primer paso de un procedimiento de infracción, por no comunicarle la transposición de la directiva sobre eficiencia energética antes del plazo previsto, que expiró el 5 de junio.

Los países tienen ahora un plazo de dos meses para comunicarle la transposición de la normativa, según ha confirmado en rueda de prensa la portavoz de Energía, Marlene Holzner.

La portavoz ha explicado que el Ejecutivo comunitario no ha entrado a evaluar si los países han transpuesto bien o mal la normativa europea y ha precisado que el expediente sancionador se ha abierto automáticamente por no comunicar meramente su trasposición al ordenamiento nacional jurídico a Bruselas.

Sólo cinco Estados miembro -Suecia, Chipre, Dinamarca, Malta e Italia-- han comunicado al Ejecutivo comunitario la transposición de la directiva de eficiencia energética.

El Ejecutivo comunitario también ha abierto no obstante un expediente contra Dinamarca porque notificó "la plena transposición" de la normativa "demasiado tarde" para paralizar la apertura del procedimiento de infracción. "Dinamarca sólo tendrá que responder que han transpuesto plenamente la directiva y la Comisión cerrará el caso", han explicado fuentes comunitarias.

Consejos para afrontar el calor en la vivienda

Desde el aislamiento de puerta y ventanas a los sistemas de refrigeración e iluminación de la vivienda.

Tener la vivienda preparada tanto para el frío del invierno como para el calor del verano puede llegar a ahorrar disgustos y malos momentos en tu propia vivienda, además de lograr un menor gasto con una pequeña inversión. El Colegio de Aparejadores de Madrid ofrece un listado de consejos para preparar el hogar ante el intenso calor del verano:
  • Eficiencia de las ventanas. Las ventanas son los elementos de la vivienda que más pérdidas energéticas tienen por lo que es conveniente confirmar si tienen un buen aislamiento. También se pueden colocar vidrios tintados en las ventanas que absorben una buena parte de la radiación solar.
  • Las puertas ejercen de aislantes entre las diferentes habitaciones de la vivienda y al exterior. Su rendimiento mejora de forma notable si se ajusta su cierre a través de burletes.
  • Colocar protecciones solares: persianas, estores, postigos, pantallas, parasoles, toldos y voladizos, entre otros. Su misión es reducir la demanda de energía en superficies vidriadas
  • Prestaciones de la terraza o balcón: una buena opción es colocar plantas. Si se riegan a menudo, el agua, al evaporarse, hace bajar la temperatura ambiente. Las plantas con flores transpiran más por sus hojas que las que no las tienen. Y las enredaderas también dan muy buen resultado porque crean una capa de vegetación en la fachada.
  • Tener en cuenta el sistema de refrigeración. El consumo en refrigeración de un hogar medio puede suponer hasta un 40 % del consumo energético de la vivienda. Un gran gasto en energía.
  • Los consumos de una vivienda pueden llegar a depender de su orientación y desde luego de la zona climática en la que se encuentre.
  • Reducir la potencia de los sistemas de iluminación. Dustituir las bombillas de baja eficiencia energética.

Los certificados energéticos ‘de oído’, sin la visita de un técnico, son un fraude y te podrían costar 6.000 euros de multa



La sabiduría popular afirma que “lo barato sale caro” y, una vez más, no le falta razón. algunos propietarios de casas en alquiler o a la venta en la comunidad de madrid se pueden enfrentar a una importante multa que puede ir de los 1.200 a los 6.000 euros, y todo por intentar ahorrarse unos pocos euros a la hora de obtener el certificado energético de la vivienda

Desde el pasado 1 de junio de 2013 cualquier propietario que quiera vender o alquilar su casa necesita la famosa etiqueta que califica la eficiencia vivienda y, con un parque de 1,8 millones de viviendas en alquiler y cerca de 2 millones de casas vacías, la oportunidad de ganar dinero fácil con la nueva normativa ha provocado que la picaresca se dispare entre las empresas dedicadas a la inspección

Como ya denunció idealista news el pasado mes de octubre, algunas de estas compañías ofertan a través de las páginas web de descuentos certificaciones ‘de oído’ con ahorros de entre el 50% y el 90%. la peculiaridad de estas inspecciones –y el secreto de su bajísimo precio– es que el técnico no se desplaza a la vivienda a evaluar sino que lo hace con los datos que le facilita el cliente a través del teléfono o el correo electrónico

Sin embargo, según una circular enviada por la consejería de economía y hacienda de la comunidad de madrid a la que ha tenido acceso este medio, estascertificaciones ‘vía telemática’ no son válidas y constituyen “una infracción en materia de consumo”, por lo que el gobierno regional ha iniciado una campaña de lucha contra el fraude

Las autoridades madrileñas defienden que estas inspecciones ‘de oído’ infringen la exigencia impuesta por el artículo 5.5 del real decreto 235/2013, que regula la expedición de estos documentos y que exige que “durante el proceso de certificación, el técnico competente realizará las pruebas y comprobaciones necesarias, con la finalidad de establecer la conformidad de la información contenida en el certificado de eficiencia energética con el edificio o con la parte del mismo”

De hecho, la comunidad advierte que la publicación de anuncios de viviendas en venta o alquiler en los que pruebe que la certificación energética no se ha realizado conforme a las especificaciones legales podría ser susceptible de sanción, de entre 1.200 y 6.000 euros, tanto para el propietario de la vivienda, como para la empresa que realiza la ‘inspección’ y para el portal o página web que difunda el anuncio

Sólo 645.000 edificios obtuvieron el certificado energético, la mayoría con la calificación “e”

Sólo 645.359 edificios de segunda mano han obtenido el certificado de eficiencia energética en su primer año en vigor, según el ministerio de industria. en opinión de la plataforma certicalia, se trata de una cifra que apenas supone el 13% de los inmuebles. la mayoría de las viviendas cuentan con una calificación energética baja, una “e”

Por comunidades autónomas, cataluña y comunidad valenciana han sido las que más han registrado certificados energéticos, con 195.089 y 128.888 viviendas, respectivamente. en cambio, en aragón es donde menos certificados ha habido, 32

Según certicalia, el 85% de los inmuebles certificados han recibidos las calificaciones más bajas. casi la mitad de los inmuebles usados tienen una calificación e en una escala que va de la a a la g, y apenas un 4% alcanzan las calificaciones a, b y c


VIA@idealista

Vivir como ‘hobbits’ para ahorrar energía


Algunos lo verá como una moda tonta y otros como una buena idea, aunque no deja de ser un poco raro. cada vez son más los proyectos inmobiliarios que replican el modelo de casa enterradas. pese a que construirlas es mucho más caro de lo normal (hacer un túnel es más caro que hacer un puente) el mantenimiento es bastante más barato que el de una casa común. las primeras experiencias de este tipo de viviendas indican que los gastos se reducen hasta cinco veces.

Malcom wells, considerado pionero de las casas enterradas resumía así su teoría: “otro tipo de edificios están emergiendo, aquellos que realmente curan las cicatrices de su propia construcción. Conservan el agua de lluvia -y energía- y aportan un hábitat para otras criaturas que no sean los humanos”

Más allá de lo agradable o no que pueda ser, wells llevaba razón en que para ser sostenible, “un edificio deber consumir sus propios desechos, mantenerse a sí mismo, mezclarse con la naturaleza, impulsar la vida animal, moderar el clima y el tiempo”


Otro buen ejemplo, y esta vez más similar a las casas de 'la comarca', es el arquitecto philippe delage. en francia existe una fuerte corriente, que se definecomo 'arquitectura de burbujas'. aunque con variantes, el objetivo es el mismo: ahorrar energía y conseguir poblaciones menos agresivas con el medio

El fundraising explica con detalle los beneficios de este tipo de viviendas “biosostenibles”. la primera razón que esgrime el colectivo francófono es que mientras que las casas tradicionales necesitan una docena de arquitectos, técnicos y profesionales para ser levantadas, las 'casas burbuja' no necesitan mucha experiencia para ser construidas


En la misma línea se encuentra el arquitecto antoine strauss y su proyecto binishells. de hecho, entre las ventajas que ofrece la comercializadora es que el coste de construcción se reduce a la mitad y que la misma se produce tres veces más rápido que la media

Entre los sistemas que propone strauss, el 'número cuatro' es el que le ha traído a este selección de 'casas enterradas'. “es más sostenible porque usa materiales locales”. para instalar la cubierta de la casa se usan elementos del mismo medio, por lo que el nivel de residuos sobrantes del desarrollo es “mínimo o nulo”, detalla la página del proyecto  

El Espai Gironès obtiene el Certificado de Eficiencia Energética de clase B



El centro comercial Espai Gironès de Salt ha recibido el Certificado de Eficiencia Energética de Clase B para edificios ya existentes, otorgado por el Instituto Catalán de Energía de la Generalidad. El certificado tiene como objetivo endurecer las exigencias de diseño en obra nueva e impulsar la rehabilitación energética de los edificios ya construidos para reducir el consumo. El centro comercial obtiene "excelentes" resultados en sus niveles de eficiencia energética y de ahorro de energía, reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero, incrementando las fuentes renovables en el mix energético, mejorando la eficiencia energética y ahorrando un 17% en el consumo de energía primaria. 

El certificado incluye la calificación energética del edificio con una escala de 7 letras-que va desde la clase A, para los más eficientes, a la clase G, para los menos-, así como una estimación del consumo energético de la edificio y de las emisiones de CO2. Espai Gironès ha obtenido una B.

Claves sobre el certificado energético

Desde que el 1 de junio de 2013 entrase en vigor la normativa sobre la certificación de la eficiencia energética de viviendas, muchas son las dudas que han surgido alrededor de este tema. A continuación se pretende despejar algunas de ellas...


¿A qué obliga el Real Decreto?

Desde que el 1 de junio que se pusiera en marcha, el Real Decreto 235/2013 obliga, con carácter general, a todos los edificios, viviendas y locales (de segunda mano y de obra nueva) que vayan a ser alquilados o vendidos, a que cuenten con un certificado energético.

¿Qué aporta el certificado?

El certificado pretende determinar la calidad de la vivienda desde un punto de vista de ahorro energético. La etiqueta energética clasifica los edificios y viviendas desde la A (Favorable) a G (Desfavorable). Así, un buen certificado debe detectar dónde se producen los gastos innecesarios en instalaciones debidos a malas condiciones de la vivienda o instalaciones, permitiendo al propietario aumentar la calidad de la vivienda que desea vender o alquilar.

¿Qué edificios o viviendas tienen la obligación de obtener el certificado?

- Los edificios de nueva construcción.
- Los edificios o partes de edificios existentes que se vendan o alquilen a un nuevo propietario/arrendatario, siempre que no dispongan de un certificado en vigor.
- Edificios o partes de edificios en los que una autoridad pública ocupe una superficie útil total superior a 250 m2 y que sean frecuentados por el público.

La certificación puede afectar al edificio completo o unidades independientes (pisos o locales) del mismo. Aunque se puede certificar el edificio completo siempre será más preciso calcular las viviendas de una en una.

¿Existe alguna excepción?

Algunos edificios están exentos de la certificación energética: edificios y monumentos protegidos oficialmente, edificios o partes de estos utilizados como lugares de culto exclusivamente, construcciones provisionales con un plazo de uso nunca superior a los dos años, edificios industriales y agrícolas destinados a talleres o procesos industriales no residenciales. Tampoco necesitan el certificado aquellos edificios o partes de edificios aislados de menos de 50 m2, edificios a reformar integralmente o a demolir y edificios o partes de edificios de viviendas, cuyo uso sea inferior a cuatro meses al año o con consumo de energía inferior al 25% del de una primera residencia.

¿Quién tiene la obligación de contratar la certificación?

El propietario del edificio, vivienda o local destinado a uso independiente o de titularidad jurídica diferente deberá encargar, conservar y presentar el certificado de eficiencia energética en el organismo correspondiente de su Comunidad Autonóma.

¿Cuándo se debe informar sobre el certificado energético?

- En toda oferta, promoción y publicidad dirigida a la venta o arrendatario del edificio o unidad del edificio.
- Cuando el edificio existente sea objeto de contrato de compraventa, total o parcial, será puesto a disposición del adquiriente.
- Cuando el objeto del contrato sea el arrendamiento total o parcial del edificio existente, bastará con la simple exhibición y puesta a disposición del arrendatario de una copia del certificado.

¿Se puede alquilar o vender una vivienda, edificio o local sin el certificado?

Cualquier propietario de un inmueble tiene la obligación de disponer del certificado de eficiencia energética para poder alquilarlo o venderlo. De hecho, hasta se tiene que mostrar si el anuncio se publicita en internet o en alguna inmobiliaria.




¿Se puede contratar la certificación una vez vendida o alquilada la vivienda?

El certificado energético debe formar parte de la información que el propietario facilita al comprador o arrendatario del inmueble, por lo que este debe estar disponible antes de realizar la compraventa o el alquiler.


Si ya se tiene contrato de arrendamiento ¿se debe obtener un certificado?

Si ya existía dicho contrato de arrendamiento antes de que entrase en vigor el decreto, el 1 de junio de 2013, no es necesario obtener el certificado, así como tampoco en el caso de que éste se renueve. Sí será necesaria su obtención en el caso de un nuevo contrato.


¿Se producirán sanciones en caso de no disponer del certificado?

Un propietario que venda o alquile una vivienda o local sin certificado energético puede enfrentarse a sanciones administrativas por parte del órgano competente de la Comunidad Autónoma e incluso a la anulación del contrato de compraventa o alquiler o una posible indemnización al arrendatario o comprador.

Así, siempre que el certificado no aparezca en los anuncios de venta o alquiler, puede acarrear una sanción leve con hasta 300€ de multa; grave, con una multa entre 600 y 1.000€, si el inmueble se alquila durante más de cuatro meses y no se entrega el certificado correspondiente; y muy grave cuando el certificado sea falso o no se ajuste a la realidad, cuyas multas pueden ascender hasta los 6.000€.


¿Quiénes podrán expedirlo y cuál es su coste?

La calificación energética del edificio/vivienda/local lo puede hacer cualquier técnico competente, elegido libremente por el propietario del edificio-vivienda-local. Cada empresa o profesional puede ofrecer libremente tarifas para certificar viviendas. El precio dependerá de diversos factores, como la localización del inmueble y sus características, pero suele estar entre los 200 y los 400€.


¿Qué validez tiene el certificado?
El certificado tiene una validez máxima de 10 años. El propietario podrá voluntariamente proceder a su actualización cuando considere que existen variaciones en el edificio que pudieran modificar el certificado de eficiencia energética.