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Los 7 aspectos más valorados de una vivienda en la costa

Lo que más se valora son las vistas a la costa, un elemento imprescindible en la vivienda vacacional.


El alquiler de una vivienda en la costa implica una inversión que requiere tomar una decisión reflexionada, por lo que se han de tener en cuenta todos aquellos aspectos que uno busca para disfrutar de dicha estancia. TM Grupo Inmobiliario ha analizado cuáles son estos elementos, que analizamos a continuación.
    1. Vistas al mar. Lo que más se valora son las vistas a la costa, un elemento imprescindible en la vivienda vacacional.
    2. Ventajas. El viajero valora tanto el entorno, como los precios, puntos culturales y de ocio, calidad de vida de la zona, tipo de dieta y oferta deportiva, entre otros.
    3. Acceso. La cercanía de los complejos residenciales a los aeropuertos, estaciones de tren o AVE y a las principales carreteras, son elementos muy valorados por los buscadores de vivienda vacacional.
    4. Servicios y comodidades. Se valoran todos aquellos servicios que un complejo o resort vacacional brindaría: piscinas, spa, club social, zona de cafetería con terraza al aire libre o parque de juegos infantiles.
    5. Servicio postventa.  No solo se piensa en adquirir una vivienda, sino también en la atención que el vendedor pondrá en los detalles posteriores a la compra.
    6. Garantías. Se percibe como fundamental buscar una compañía inmobiliaria de confianza y consultar comentarios y recomendaciones de compradores anteriores.
    7. Entorno. Cada vez más, los clientes se decantan por opciones que ofrecen soluciones efectivas en cuanto a comodidad y espacios modernos y cuidados en cuanto al diseño.

    El protagonismo de los extranjeros en el mercado inmobiliario

    La compra de vivienda por parte del público extranjero ha crecido un 38,2% en 2013.

    La crisis económica en España ha dado protagonismo al cliente extranjero como comprador de vivienda. Las estadísticas reflejan que cada vez más compradores de fuera de España compran más pisos respecto al total de operaciones en el mercado, llegando batir récords históricos.

    Mientras en 2009 los ciudadanos extranjeros apenas registraban el 4,24% de las compras, en el segundo trimestre de 2014 las operaciones de los foráneos aumentaron un 11,9%, con 18.466 operaciones, y acapararon ya el 20,4% del total de compraventas de viviendas libres en España, según el Consejo General del Notariado. Esta estela ascendente continúa según van saliendo los últimos estudios, pues en la última estadística del Colegio de Registradores de la Propiedad del tercer trimestre que también se registra un máximo histórico.

    El turismo de costa, el principal atractivo
    “Los particulares e inversores extranjeros, desde abril de este año hasta la fecha, adquieren una de cada 5 viviendas que vendemos”, afirma José Luis Pérez Cremades, director general del Gilmar. Los fines turísticos siguen siendo la principal motivación de sus inversiones en España, mientras que en un más segundo plano por razones de residencia y de inversión. La considerable caída acumulada de los precios de la vivienda en la Costa Mediterránea del 48,6% desde los máximos de 2007 es uno de los grandes atractivos. Como se confirma en los informes, la Comunidad Valenciana, Andalucía, Cataluña siguen siendo con diferencia las regiones compran más los extranjeros, tanto en 2013 como en 2014. Le siguen Canarias, Madrid, Baleares y Murcia.
    “Las compras de nuestros clientes con fines turísticos fundamentalmente se dan en la zonas de costa de manera significativa en la Costa del Sol“, afirma Pérez Cremades. No obstante, sigue habiendo áreas donde el público es mayoritariamente nacional, como la Costa de Valencia. “El porcentaje aproximado de nuestros clientes extranjeros sería de un 30%. La zona de Gandía sigue siendo un destino de compradores nacionales, mayoritariamente”, apuntan desde la inmobiliaria Urbatic Gandía, que concreta que en su mayoría es cliente francés que busca vivienda de reciente construcción, cerca del mar de entre 70-120 m², con un mínimo de 2 baños y 2 habitaciones.

    Británicos, en el podio
    Los británicos siguen protagonizando el mayor porcentaje de operaciones en términos generales, tal y como coinciden todas las estadísticas oficiales. Si recurrimos a la última de los registradores, acapararon el 18,06% de las compras por extranjeros, aunque este porcentaje sigue estando lejos del 35% del total de compras inmobiliarias extranjeras realizadas por los ingleses en 2007. Le siguen los franceses (10,48%). Destaca el importante auge en estos últimos años de crisis del gran impulso el mercado ruso, con un 7,50%, seguido del tradicional público nórdico: alemanes (6,45%), belgas (6,19%) y suecos (6,08%) y otro no tan tradicional que va in crescendo como el chino (3,95%), el marroquí (2,34%) o el argelino (1,96%).

    La vivienda de sol y playa, tanto nueva como de segunda mano, han sido compradas por igual. Los tamaños de vivienda más demandados son de 100 m² y de 60-80 m² y el precio que pagan, dependiendo de la zona, oscila entre los 50.000 y 250.000 euros, quedando fuera de estos niveles de precio la compra de vivienda prime y de lujo, según el informe del primer semestre de 2014 de Quick Telecom. El interés de compra por motivos de obtener la residencia o de comprar como inversión son bastante más secundarios.
    El interes residencial y el inversor de fondos
    En el segmento de lujo han aumentado las compras gracias en parte al pequeño impulso que ha supuesto el permiso de residencia para extranjeros por compras de uno o varios inmuebles por valor superior a 500.000 euros ha aportado su granito adecuado. Hasta mayo de 2014, sólo 81 inversores extranjeros, la mitad chinos y rusos, se han acogido a la ‘golden visa’. “Hasta ahora detectamos que las nacionalidades más destacadas en comprar en el segmento de lujo son chinos, venezolanos, colombianos, chilenos, mejicanos y centro-europeos“, confirman desde Gilmar.
    Tanto los datos de Fomento como los del Colegio de Registradores de la Propiedad, los notarios y el Banco de España coinciden en este auge foráneo inversor. La inversión de los extranjeros en el ladrillo español fue de 6.453 millones de euros, un 16% más que en 2012, cifras récord, que según los últimos datos del Banco de España, desde 2004 la inversión extranjera en inmuebles en España no superaba 6.000 millones de euros. Los fondos internacionales han sido algunos de los más activos sobre todo en comprar paquetes de viviendas turísticas –social o no social- en primera línea de playa para ponerla en alquiler con considerable reducciones de precio.

    ¿Es el momento de comprar casa en la costa española?

    Los datos continúan siendo mixtos, como lo son siempre cuando se inicia una recuperación. Así, en el informe que publicó ayer Tinsa, vemos cómo mientras los municipios de la costa mediterránea fueron los que más cayeron en julio con respecto a un año antes (7,7%), en Baleares y Canarias hemos visto un avance interanual del 4,2%, lo que, a juicio de esta tasadora "afianza el cambio de tendencia que ya se apuntaba en junio. Precisamente, son los municipios de la costa mediterránea los que lideran los recortes acumulados desde que los precios marcaron máximos (49,1%), mientras que el recorte más moderado es el sufrido por el "ladrillo" de los dos archipiélagos (27%). 

    En definitiva: el comportamiento del mercado inmobiliario, lejos de ser en bloque, va por barrios, por ubicaciones, por tipologías. Puede haber llegado, pues, el momento de comprar, pero discriminando. No en vano, se calcula que hay aún alrededor de 230.000 viviendas sin vender en las costas españolas. Ésas, sólo nuevas. Hay que sumar un incalculable número de casas usadas. Un stock que no hace sino presionar a la baja los precios. 
    Pero el interés por el ladrillo español va en aumento. Nos lo cuenta Patricio Palomar, de CBRE. Según su opinión, desde el verano de 2013 ha ido creciendo. Primero se centró en el sector terciario y ahora llega al residencial en la playa. Pero tanto María Monasterio, de Aguirre Newman, como Carlos Smerdou, de Foro Consultores, invitan a la prudencia: la recuperación comienza, pero en ciertos lugares; la inversión despierta, pero sólo en ciertas zonas. Además, hay algo muy importante que tener en cuenta: la demanda extranjera está haciendo que cambie la tendencia, pero aún falla la parte más importante de los que tradicionalmente han sido los principales compradores de pisos en la playa: los españoles. Éstos han protagonizado, históricamente, el 70% de las operaciones de compraventa en la costa.Según Palomar, los compradores españoles siguen contando con la desventaja de la financiación, que sigue sin fluir para adquirir este tipo de activos. Sobre todo en condiciones más o menos accesibles. 
    Esto, desde el punto de vista de la demanda. 
    Si tenemos en cuenta la situación de la oferta, Smerdou comenta que puede comenzar a haber una cierta presión al alza de los precios: los vendedores ya no sienten tanta presión para vender su inmueble ante el temor de que los precios continúen bajando. Al contrario. Los propietarios saben que se desharán de su inmueble ahora mejor que hace un año, pero que dentro de doce meses pueden, incluso, vender por un precio más elevado. En este sentido, fuentes de Tinsa nos comentaban hace unas semanas que ha habido subidas de precios de entre 3.000 y 5.000 euros para inmuebles de 100.000 euros. No son subidas muy importantes, pero sí son sintomáticas de lo que comienza a ocurrir en el mercado. 
    Pero, respecto a esto, Fernando Rodríguez de Acuña, de RR Acuña y Asociados, comenta que sí es cierto que la demanda reacciona a bajadas de precios en ciertas zonas, pero hay en otros lugares en los que da igual la dimensión de la rebaja que se realice. Por eso, hay que tener mucho cuidado y elegir bien el destino de nuestras compras, de nuestro dinero. 
    ¿Cuáles son las ubicaciones más demandadas?
    Algunos expertos dicen que no hay que arriesgar, que hay que ir a lo seguro, a las zonas más tradicionales de veraneo, es decir, a las Islas, la Costa Blanca y la Costa del Sol. Según Patricio Palomar, entre las primeras, sobre todo Baleares. Y añade que también la Costa Brava y la Costa del Sol se encuentran entre los destinos más atractivos del momento. 
    En Baleares, comenta Palomar, se concentran los inversores de mayor poder adquisitivo, fundamentalmente de origen alemán y británico, y la búsqueda de residencial en esta zona suele ser para uso propio. 
    En la Costa Brava las que se registran, según Palomar, son muchas transacciones realizadas por ciudadanos franceses y rusos. En este caso, también la principal motivación es contar con una vivienda para uso vacacional, pero en algunos casos, se adquieren para comercializarlas en alquiler en sus países de origen. Como el de la Costa Brava es un mercado no muy grande y han llegado estos nuevos demandantes (sobre todos los rusos), César Hernández, de Sociedad de Tasación, comenta que los precios ahí ya no tienen mucho margen de bajada. En cuanto a las localidades en concreto. Hernández dice que las más demandadas son las más pequeñas y con menor oferta disponible. El público ruso busca exclusividad. Tomás López, de Forcadell, habla de Calella y Rosas. 
    Un poco más al sur, en la Costa Dorada y en Salou en concreto, Smerdou también ha percibido interés por parte de los extranjeros. Tomás López apunta el atractivo de Castelldefels. 
    En la Costa del Sol, Palomar aconseja no perder de vista las zonas más cercanas a Marbella. Británicos, nórdicos y un nuevo mercado, el asiático, muestran cada vez más interés por esta zona tan tradicional. María Monasterio comenta el atractivo de algunas zonas que no son estrictamente Marbella, como Estepona o Benahavís, donde los ritmos de venta ya son muy similares a los del año 2006. 
    Las oportunidades en Marbella y los municipios más caros no son tan evidentes como en otras ubicaciones, donde los precios han caído tanto que ni siquiera se necesita financiación ajena para cerrar la operación. Además, hay que tener en cuenta que los compradores españoles prefieren ubicaciones cercanas a la capital, a Málaga, como Torremolinos y Benalmádena. 
    En cuanto a los extranjeros, Monasterio distingue dos tipologías y, por lo tanto, también dos tipos de inmuebles diferentes aptos para cada una de ellas. Así, los rusos y nórdicos buscan exclusividad, mientras que los británicos, alemanes y belgas van buscando más la oportunidad, es decir, el precio más bajo. 
    Para Carlos Esmerdou, si los alrededores de Marbella se encuentran entre los primeros en recuperarse, los que les van a seguir van a ser municipios como Casares o Manilva. Y no hay que olvidarse de las zonas más consolidadas de Levante, como Jávea o Benidorm. El analista independiente José Barta, a favor de estas últimas ubicaciones juega el hecho de que es la más importante en cuanto a volumen de operaciones. Se fija, sobre todo, en los municipios más clásicos: Denia, Torrevieja, Altea... 
    Las transacciones en Levante se realizan a precios de entre 1.000 y 1.100 euros por metro cuadrado, por debajo de las que se producen en Andalucía (1.300 euros por metro cuadrado).
    ¿Qué tipologías son las más interesantes?
    Es difícil cuadrar una tipología, es decir, unas características de un inmueble, pero sí se puede establecer un precio medio al que se producen las operaciones y éste oscila entre los 140.000 y los 150.000 euros. 
    Patricio Palomar comenta que hay que fijarse en el origen del comprador y en el destino geográfico de la inversión. Así, aunque en términos generales, el activo estrella suele ser el apartamento, no ocurre eso en la Costa Brava, mientras que en Baleares hay demanda tanto para unifamiliares como para pisos. 
    Fuentes de Tinsa comentan que hay demanda tanto de unifamiliares de entre 150 y 200 metros cuadrados (sobre todo por parte de extranjeros) como de apartamentos de no más de 90 o 95 metros cuadrados. Así, César Hernández asegura que los inmuebles más demandados tienen entre 50 y 70 metros cuadrados. Las familias ahora son más pequeñas y se aprovecha el espacio al máximo. Carlos Smerdou apunta que la tipología más demandada es la de dos dormitorios. 
    En cuanto a la ubicación dentro del municipio, desde Tinsa también dicen que las primeras y las segundas líneas de playa resisten mucho mejor las crisis y se alquilan más fácilmente. 
    Las zonas a evitar
    También es necesario realizar un pequeño inventario de las costas que conviene no tocar. En esta situación se pueden encontrar Almería y Huelva, por el importante "stock" existente en ambas zonas. También, Castellón y parte de la costa catalana. En concreto, la provincia de Tarragona. 
    Patricio Palomar añade a la lista Murcia, dado que tiene un stock enorme y una demanda reducida, aunque algunos de sus municipios, como Mazarrón, se cuentan entre aquéllos en los que más han aumentado las transacciones. También cree que tiene riesgo la costa de Alicante lindante con Murcia. 
    Aunque, José Barta introduce una pista nueva: a su juicio, es fundamental el conocimiento que a nivel internacional se tenga de estos destinos como turísticos. Así, cree que Murcia tiene mayor proyección que Castellón, y este último, más que Almería. Pero, a juicio de César Hernández, contra Castellón juega que se haya construido demasiado. Y en Murcia, el exceso de urbanizaciones de golf, al calor del éxito de Polaris World.
    Con algo menos de riesgo, Palomar apunta las cercanías de Ayamonte, en Huelva, además de las playas situadas entre Málaga y Cádiz, cerca de Gibraltar.
     Respecto a Huelva, este experto comenta que su gran ventaja es que, pasada la frontera, ya en Portugal, la oferta es más cara. Huelva es una ubicación mucho más competitiva. 
    Y, respecto a Cádiz, Barta dice que, pese a depender en gran medida del turismo nacional, también es verdad que la oferta es mucho más estrecha.
    En el norte también hay que tener cuidado. Desde Tinsa comentan que en puntos de Lugo, Pontevedra, Asturias y Cantabria también hay una oferta importante. Es un mercado, dice Barta, muy desestructurado, muy local. Hay que mirar municipio por municipio.

    La compra de viviendas por parte de los extranjeros marca su máximo histórico en 2013

    El 11,15% de las viviendas compradas en 2013 lo fueron por extranjeros
    El 4,7% de las compras de foráneos, por más de medio millón de euros
    Son datos del anuario inmobiliario del Colegio de Registradores


    Los extranjeros tiraron de la compra de pisos en 2013, año en el que aglutinaron el 11,15% de las compraventas de viviendas registradas, la cota máxima en la serie histórica (últimos nueve años) según el anuario inmobiliario del Colegio de Registradores. El porcentaje contrasta con el 4,45% de 2009.

    Unas 36.600 viviendas fueron adquiridas el pasado año por ciudadanos foráneos, lo que supone un incremento del 36,6% respecto a las 26.790 adquiridas el ejercicio precedente, según se desprende del mismo estudio.

    El Colegio de Registradores considera que los ciudadanos extranjeros están suponiendo un "factor dinamizador de la demanda de vivienda" que se está mostrando "especialmente activo durante los últimos trimestres" y que, "previsiblemente, seguirá mostrando intensos signos positivos en los siguientes".

    De hecho, la cifra de compraventas de vivienda registradas durante el año 2013 para el conjunto de España se mantuvo y fue de 329.146, solo 1.604 menos que en 2012. Del total, 152.225 han correspondido a compraventas de vivienda nueva y 176.921 a compraventas de vivienda usada. En consecuencia, se ha producido un distanciamiento entre ambas modalidades, frente al tradicional equilibrio de resultados.

    Cambio en el perfil del comprador
    El estudio destaca el cambio de perfil del comprador foráneo de vivienda, de forma que mientras que en la actualidad el grueso corresponde a nacionalidades que adquieren una casa con fines turísticos, antes del estallido de la crisis correspondía a extranjeros que se asentaban laboralmente en España.

    Asimismo, el informe subraya que el "intenso descenso" que el precio de la vivienda ha registrado en España desde el inicio de la crisis ha convertido "en una gran oportunidad" comprar una vivienda "a aquellas nacionalidades menos afectadas por la crisis económica".

    Por nacionalidades, los británicos siguen siendo los ciudadanos extranjeros que más viviendas compras en España, dado que sumaron en 15,1% del total de las adquiridas por foráneos.

    Completan la lista de las diez nacionalidades que más casas adquieren los franceses, con un 9,8%; los rusos (8,5%); los belgas (7,26%); los alemanes (7%); los suecos (5,6%); los noruegos (5,2%); los italianos (3,6%); los argelinos (3,2%) y los chinos (3%).

    Impacto por comunidades
    La compra de vivienda por parte de extranjeros es especialmente significativo en las comunidades autónomas de Baleares (30,73%), Comunidad Valenciana (24,83%) y Canarias (24,60%).
    Es decir, que la demanda de vivienda por extranjeros se concentra en mayor medida en aquellas zonas con mayor peso de segunda residencia, preferentemente en las islas y la Costa Mediterránea.

    Según el Anuario de la Estadística Registral Inmobiliaria del Colegio de Registradores, la menor presencia de extranjeros en las transacciones se localizó en Extremadura (0,38%), Galicia (0,6%) y Castilla y León (0,92%). Madrid apenas supone el 3,8% del total.

    Viviendas de más de 500.000 euros

    Además, las recientes reformas legislativas que posibilitan la concesión de permisos de residencia a extranjeros que realicen adquisiciones inmobiliarias por importe igual o superior a 500.000 euros supusieron el 4,72% del total de compraventas realizadas por extranjeros.

    Según el anuario, "esta medida sí puede estar suponiendo un cierto atractivo por la demanda de vivienda en España de estas características, aunque con una repercusión, de momento, no especialmente destacada".

    De ellas, el 57,8% las protagonizaron ciudadanos comunitarios y el 42,1% no comunitarios. Por comunidades, destaca de nuevo Baleares, con el 14,34% de operaciones por encima de 500.000 euros, mientras que Asturias, Extremadura, Galicia, La Rioja y Navarra no registraron operaciones de este tipo.

    Desde el punto de vista geográfico, los mayores pesos relativos de la compra de viviendas de 500.000 euros o más, se han producido en Baleares, con un 14,3% del total de las compras entre extranjeros, por delante del País Vasco (10,8%), Andalucía (7,4%) y Cataluña (6,5%).

    VIA@rtve

    ¿Quién está comprando vivienda en la costa?

    La situación varía mucho de la zona de la costa que estemos hablando.

    La costa siempre ha sido puntera en rebajar sus viviendas. Salvo excepcionales ubicaciones muy demandadas en primera línea de playa, el litoral, y sobre todo el mediterráneo ha experimentado de forma más adelantada descensos en sus precios que el resto de España, como refleja la mayoría de las estadísticas oficiales y extraoficiales. Los datos de la tasadora Tinsa de febrero de 2014, situaron las devaluaciones más intensas del país desde los precios máximos de 2007 en esta zona: de un 48,6%.

    Aunque la demanda nacional esté actualmente de capa caída, porque la mayoría de los españoles no está enfocada –ni puede permitirse en muchos casos- una segunda vivienda, las áreas costeras tienen otros muchos atractivos que alientan a la compra. La cercanía de las playas, el buen clima y unas intensas rebajas son factores que seducen a compradores de otros perfiles: como los extranjeros, los fondos de inversión internacionales o los españoles con una situación económica solvente más estable. ¿Son estos los principales compradores de la costa?

    ESPAÑOLES COMPRAN EN CIUDADES COSTERAS
    La situación varía mucho de la zona de la costa que estemos hablando. En mercados locales con compradores tradicionalmente nacionales, como por ejemplo, Gandía o La Manga del Mar Menor, los españoles siguen comprando más que los extranjeros en una proporción del 60% frente al 40%. Desde la inmobiliaria alicantina de Urbatic aseguran que suelen ser parejas de 30 y 35 años que buscan una primera vivienda. “Suelen ser recién casados que quieren cambiarse a una vivienda más grande y encuentran una buena oportunidad, pero estas suelen situarse en ciudad”, afirma Javier Rocher, agente inmobiliario de Urbatic. “La mayoría de los compradores de este perfil solo se pueden permitir una casa de entre 100.000 y 150.000 euros y estas se localizan en zonas urbanas… ya que en primera línea de playa ya cuestan entre 200.000 y 350.000 euros. Todos quieren estar cuanto más cerca del mar mejor, pero no les da el presupuesto”, explica.

    Otro perfil que opta por la compra de unos pisos situados en esta franja de precios son los extranjeros que buscan adquirirlos como inversión para más tarde ponerlos en alquiler. Los fondos de inversión internacionales son otros de los compradores interesados, como señalan desde Irea. Desde el estallido de la burbuja inmobiliaria, han puesto su ojo en España y uno de los productos que más les interesan son las viviendas turísticas –social o no social- en primera línea de playa para ponerla en arrendamiento. Rocher lo deja muy claro: “No hay españoles que inviertan en vivienda en la costa para alquilarlas después. Los españoles que compran ahora una casa en la playa como segunda residencia son pocos y vienen del centro de España como Madrid, Toledo, Albacete, Cuidad Real y La Rioja… pero es un lujo en estos momentos”.

    LOS EXTRANJEROS EN GRANDES CHALETS
    Los que más compran segunda residencia cerca del mar en plena crisis son el público extranjero y de hecho, según las últimas estadísticas son los que más mantienen vivo el sector. A medida que bajan los precios de la vivienda, cada vez protagonizan más compras respecto al total de operaciones en España: de 2012 a 2013 las ventas de pisos a extranjeros no residentes subieron 22,6%. La Comunidad Valenciana fue, con un 16,9%, la que concentró el mayor crecimiento de transacciones de vivienda libre, seguida de otras autonomías costeras como Canarias (15,7%), Andalucía (15,6%), Murcia (15,2%) y Cataluña (7,7%). “Claramente es una tendencia que puede seguir aumentando, se ve desde hace meses y supone ya una parte relevante”, apunta Manuel Gandarias, director del gabinete de estudios de pisos.com.

    Los extranjeros jubilados son algunos de los compradores más comunes que quieren comprar para vivir en España, de nacionalidad ya no tanto británica, sino cada vez más francesa, rusa, belga, portuguesa, china y argelina. No obstante, la primera línea no suele ser su principal requisito. “Se pueden permitir viviendas de 250.000 a 300.000 euros, pero no les gusta en primera línea de playa porque para ellos solo hay ‘enjambres’ de colonias de apartamentos. Prefieren los chalets grandes de 180 a 200 metros, 3 a 4 habitaciones, piscina… y no les importan si están un poco más en el interior”, afirma Rocher. Algo que confirma José María Gaubeka, director comercial de Colliers International Spain: “Quieren superficies amplias y suelen invertir mayoritariamente en villas. También existe una amplia demanda por localizaciones en zonas con campos de golf”.

    PRECIOS AJUSTADOS
    Y es que muchos expertos del sector ya señalan que en la mayoría de estas casas más próximas a la costa los precios ya no bajarán más. “Lo que tiene que bajar más son los adosados y las viviendas en los pueblos y en las periferias de las ciudades. Primera línea no va a bajar”, señala Rocher. Por su parte, los chalets también son un producto que ha tocado suelo, sobre todo, si son nivel de alto standing, un mercado donde no se ha parado de vender a pesar de la crisis, aunque sí ha tenido que ajustar sus precios. “Los clientes que buscan lujo tienen ahora la posibilidad de acceder a este tipo de localizaciones de producto prime que anteriormente estaba muy demandado y con altos precios”, confirma Gaubeka. Asimismo, Gaubeka asegura que en viviendas de costa de entidades financieras “se encuentran muy buenos descuentos, generalmente mayores en interior”.

    Un obligado ajuste del valor de la vivienda debido a una demanda nacional lastrada por el paro, la crisis económica y la creciente subida de impuestos está acelerando el encuentro entre la oferta y la demanda y haciendo cada vez más atractivo el mercado inmobiliario español al público extranjero… sobre todo, en la costa que siempre va un paso por delante que el mercado de las grandes ciudades y capitales que está más consolidado. Una tendencia, que como dicen algunos expertos, irá en aumento.

    VIA@pisos.com

    Los extranjeros sí compran viviendas

    Las compraventas de pisos realizadas por foráneos en 2013 aumentaron casi un 10% respecto a 2012 y representaron nada menos que el 21,4% del total


    El mercado de la vivienda está muy lejos de vivir su momento más boyante, con un ajuste de los precios que incluso todavía no ha llegado a su fin, según el consenso de los expertos. Sin embargo, no todo son malas noticias. Ayer se conocieron los datos del número de compraventas de vivienda realizadas por extranjeros en 2013, que aumentaron su volumen con sus 55.187 operaciones casi un 10% respecto a 2012, y que representaron nada menos que el 21,4% del total, más de una quinta parte, según la estadística del Colegio General del Notariado.

    Se observa además que las operaciones realizadas por extranjeros se han acelerado de forma notable con respecto a años anteriores, con un comportamiento dispar entre extranjeros residentes y no residentes. Mientras que el primer grupo experimentó una contracción del 2,3% en la compraventa de viviendas, los no residentes se configuraron como el motor de las operaciones realizadas por extranjeros, con un incremento en 2013 del 22,6%.

    «Claramente es una tendencia que puede seguir aumentando, se ve desde hace meses y supone ya una parte relevante», explica Manuel Gandarias, director del gabinete de estudios de Pisos.com, en referencia al aumento de compraventa de pisos por extranjeros en nuestro país. Para el analista es interesante apuntar que no sólo los fondos de inversión están identificando oportunidades para comprar, sino que también están los particulares poniendo sus miras sobre los pisos de nuestro país, sobre todo en la costa. «Es señal de que ven los precios ya atractivos», cuenta.

    Capitales y costa

    El presidente de la Asociación Profesional de Expertos Inmobiliarios,Óscar Martínez, cree que además está evolución será creciente ya que «es por la confianza que se está generando en el país y que ven que hay buenos precios. No solo es por lo de obtener la residencia en España, que además parece que no son muchos. Ellos saben que España es un buen lugar de inversión, sobre todo en viviendas no muy caras, en las capitales y en la costa».

    Según las estadísticas de los notarios, la Comunidad Valenciana fue, con un 16,9%, la que concentró el mayor crecimiento de compraventa de vivienda libre por parte de extranjeros. A continuación, figura Canarias (+15,7%), Andalucía (+15,6%), Murcia (+15,2%), Cataluña (+7,7%). En terreno negativo se situaron en el podio de mayores caídas Galicia (-32,5%), Castilla y León (-28,9%), Navarra (-23,4%).

    En cuanto a las nacionalidades, los no residentes colombianos y argentinos destacaron con un aumento de sus compraventas del 311,1% y el 97,8%, respectivamente, seguidos de los no residentes chinos (+76,9%) y ecuatorianos (+60%). Los daneses las subieron un 29,7%, seguidos de marroquíes (+27%), suecos (+24,4%), estadounidenses (+20%), franceses (+11,8%), rusos (+10,8%), británicos (+10,7%), belgas (+7,4%), alemanes (+3%) e irlandeses (+2,5%).

    En opinión de Gandarias, de todas maneras, esta tendencia tiene una función clave: «No van a ser los extranjeros los que den la vuelta al número de compraventas, pero ayudan a encontrar el equilibrio». Y Martínez, de la asociación de expertos inmobiliarios, señala que nuestro país era un clásico para los jubilados europeos, pero apunta una nueva preferencia entre ellos, que se sale del marco eso sí de las compraventas: «Hemos detectado también que quieren alquileres de larga duración, de plazos como de 15 años. Y en España, sobre todo en la costa, no suele suceder».

    VIA@abc