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La aventura de alquilar y comprar piso en Girona y Tarragona

El precio del alquiler en Girona ha subido de media en un año el 8%

El urbanismo de Tarragona favorece la existencia de una oferta muy variada



La escalada de los precios de la vivienda de alquiler y de propiedad no es exclusiva de Barcelona. El fenómeno se repite en numerosas ciudades catalanas y españolas. Esta es la situación que se vive, por ejemplo, en Girona y Tarragona.

GIRONA: LA EXTINCIÓN DEL MERCADO DE ALQUILER

Entre 50 y 100 euros mensuales es lo que ha subido el precio del alquiler en la ciudad de Girona ante la dificultad cada vez mayor de encontrar un piso. Según datos de la Cambra de la Propietat de Girona, la media de un alquiler en la capital está sobre los 513€, un 8% más que el año 2016. El estoc de alquiler en Girona cada vez es más reducido, y entre otras causas, los expertos consultados consideran que hay dos de principales.
La primera, la presión sobre el mercado que provocan los estudiantes que, durante el verano, copan la mayoría de ofertas de alquiler especialmente en el Barri Vell y los distritos cercanos como son el Eixample, la Devesa y Pericot-Montilivi. La presencia de la población universitaria ha llegado al extremo de que algunas inmobiliarias se quedaron en el verano del año pasado sin estoc de viviendas de 3 y 4 habitaciones para poder ofrecer a otros segmentos de potenciales clientes.
Una segunda razón principal es el cambio detectado entre los propietarios de los inmuebles que están empezando a dejar de alquiler para ofrecerlos para la compraventaLos expertos consultados consideran que la crisis provocó que muchos de los pisos que no se vendían se trasladaron al mercado del alquiler. Ahora, la sensación es a la inversa y se vuelve a poner más pisos en venta que en alquiler.
Otra razón es la proliferación de los pisos turísticos de alquiler, que en Girona tiene un parque cada vez mayor, y que también aumenta la presión en el mercado ya que reduce el esto final.
Todo ello ha conllevado que en la ciudad de Girona sea cada vez más difícil encontrar un alquiler.  “A la mañana siguiente de poner un anuncio de alquiler nos llegan una media de 20 peticiones”, han relatado fuentes del Col·legi d’Agents de la Propietat Immobiliària de Girona.

TARRAGONA: LAS MÁS BUSCADAS, ENTRE 100.000 Y 200.000 EUROS

Antes de que estallara la burbuja inmobiliaria, a finales del 2007, el precio medio de la vivienda en Tarragona era 2.355 euros por metro cuadrado. Una década después, tras caídas acumuladas que superaron el 50%, el mercado repunta, con más pena que gloria, desde finales del 2015.
En vivienda de segunda mano, según el informe mensual de  febrero de precios de venta de www.pisos.com, Tarragona es la tercera ciudad más cara de Catalunya, con un precio de 1.410 euros por metro cuadrado, lo que supone un incremento mensual del 0,19% y la sitúa, interanualmente, en la undécima ciudad de España en la que más han subido los pisos.
El sector inmobiliario local también percibe una mejoría, pero tan tímida que “manda el precio más que el tipo de vivienda”, constata el agente de propiedad inmobiliaria Joan Boronat. Así, las más buscadas están entre los 100.000 y los 200.000 euros y “hay oferta, pero no en determinadas zonas”.
El peculiar urbanismo de Tarragona, disgregada en una constelación de barrios por levante, cerca de las playas y por poniente, cerca de las químicas, se traduce en que en la periferia se pueden encontrar pisos de tres habitaciones por menos de 40.000 euros y en otros lugares, el precio no bajará de los 250.000.
El presidente de la Cámara de la propiedad urbana, Agustí Pujol, no tiene la percepción de que la ciudad expulse habitantes. La vivienda de segunda mano mantiene vivo el sector, aunque en muchos casos se trata de “pequeños inversores que no necesitan hipoteca y las compran para alquilarlas”.
Precisamente, el alquiler es el gran déficit de la ciudad, con muchas más demanda que oferta y una “carencia total de alquiler social, es lo más buscado, pero no se encuentra”.
Según datos de Habitania, en marzo del 2016 alquilar un piso en Tarragona costaba 6,88 euros de media el metro cuadrado y en febrero de este año, 7,44.
Respecto a la obra nueva, el precio en Tarragona es de 1.803 euros el metro cuadrado útil, mientras que en Reus es de 1.916 euros, según un estudio de la Asociación de Promotores de Catalunya. El precio cambia radicalmente si son viviendas unifamiliares: 3.175 en Tarragona y 1.680 euros en Reus. via@elperiodico

La demanda de vivienda crece

·Sólo las principales agencias inmobiliarias tienen más de 300.000 potenciales demandantes en lista tras reavivarse las inscripciones
·Se trata de clientes decididos que llevan años siguiendo el sector
·La pareja joven en busca de primera casa gana terreno al inversor
·El aún escaso crédito y las falsas expectativas, los grandes frenos
·Las ofertas a la baja de hasta el 10% todavía siguen aceptándose

El mercado de la vivienda va recuperando poco a poco el pulso perdido, allá por 2007, a golpe de estadísticas positivas -aún intermitentes-. Los precios ya apenas bajan e incluso algunos organismos dan incrementos, la compraventa tiende al alza y la concesión de hipotecas se reactiva. Esta nueva realidad inmobiliaria parece haber despertado a la demanda embalsada, agazapada a la espera de que llegara un buen momento para comprar.
Y es que la percepción sobre la vivienda ha cambiado. Según el Índice de Confianza del Consumidor del CIS de septiembre, un 3,8% de los entrevistados dice tener planes de comprar en el próximo año y un 26,6% piensa que los precios subirán. Estos porcentajes están muy por encima de los que se daban hace un año (2,7% y 7,2%, respectivamente). Apenas un 11,6% opina que el coste de los pisos seguirá bajando, mientras que en 2013 lo creía un 41,8%.Esta reaparición de los potenciales compradores ha comenzado a reflejarse notablemente en las bases de datos de las inmobiliarias, que no paran de engordar y han pasado a estar nutridas por cientos de miles de clientes que buscan vivienda. Según ha contabilizado este suplemento, sólo en las principales compañías del sector hay inscritosmás de 300.000 demandantes activos de casa. Esta cifra tiene su principal granero en Madrid y crece por momentos al rebufo de la paulatina mejoría económica.
"La situación ha cambiado radicalmente desde finales del año pasado. Ha vuelto el interés por comprar", declara Jesús Duque, vicepresidente de Alfa Inmobiliaria, firma que tiene fichados 19.221 potenciales compradores (9.324 en la Comunidad de Madrid). En su opinión, este efecto llamada se ha producido por"un cóctel perfecto": el ajuste de precios ("en el punto más bajo de la curva"), la "incipiente" recuperación económica y la "determinante" vuelta del crédito. En contraposición a estos incentivos, Duque ve en "la precariedad laboral" el principal lastre para el mercado.
Justificando el resurgir de la demanda, Lázaro Cubero, director del departamento de Análisis e Informes del Grupo Tecnocasa, ensalza la calma que comienza a instaurarse en el sector tras años de turbulencias. "La sensación de tranquilidad y de normalidad que rodea, por fin, a la vivienda ha hecho que la gente pierda el miedo a buscar y a comprar", declara. Tecnocasa dispone de 39.947 clientes dispuestos a adquirir piso (18.469 en la Comunidad de Madrid). Este dato supera, de largo, su cartera de inmuebles a la venta a nivel nacional, que asciende a 4.875 unidades (934 en la capital).
El director general de Look & Find, David Moya, insiste en que los demandantes responden a un "perfil muy cualificado y de ahí que un porcentaje no inferior al 70% acabe comprando". Aclara que disfrutan de posibilidades económicas, corren poco riesgo de perder su empleo y cuentan con altos conocimientos del mercado ya que "llevan bastante tiempo pendientes". Hasta 19.380 demandantes tiene Look & Find para sus 14.584 inmuebles.Pero quizá lo más relevante de esta situación no sea la cantidad de la demanda, sino su calidad. Los expertos destacan que un elevado porcentaje de potenciales compradores está realmente interesado en hacerse con un piso a corto y medio plazo. Rafael Bello, del Grupo Re/Max, afirma que "hay una alta motivación porque se trata de un comprador maduro". "Los clientes", añade, "son conscientes de que estamos en un momento excelente". Su empresa maneja el mayor dato de compradores registrados en España: 218.719.
Como remarca Cubero, "la demanda se ha vuelto, por suerte, mucho más exigente". Una exigencia que ha conllevado un nuevo modo de sumergirse en el mercado. Ya no suele ir por libre y opta cada vez más por el asesoramiento profesional. "La gente se va dando cuenta de que la compra de casa es una de las decisiones más importantes de su vida y que requiere una intermediación de expertos", comenta Duque.
Viendo estos plazos de venta y de compra, los analistas aclaran que no es el momento de esperar pequeñas rebajas porque esa espera suele acarrear la pérdida del inmueble. Según Bello, "el precio es importante, pero no merece la pena arriesgarse a perder la casa deseada por una rebaja del 2% o del 3%". El responsable de Re/Max cree que lo más importante, después del gran ajuste experimentado, "debe ser que la vivienda reúna las características deseadas".Esta intercesión profesional juega, sin duda, a favor de la dinamización de las compraventas y acorta los plazos de venta. Desde Tecnocasa se apunta que el ciclo de comercialización está por debajo de los dos meses gracias en parte a que los precios de las casas que intermedia se han ajustado hasta un 60%. Mirando al lado de la demanda, Moya señala que un comprador receptivo no suele tardar más de tres o cuatro meses en comprar.
via@elmundo